buscón, na.

(De buscar).

1. adj. Que busca. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una persona: Que hurta rateramente o estafa con socaliña. U. t. c. s.

3. m. y f. Méx. Persona pendenciera.

4. f. prostituta

A diferencia del adjetivo “Buscador/a” cuyos sinónimos hacen referencia, en su mayoría, a cualidades más ó menos lícitas:

indagador, investigador, buscón, examinador, explorador, rebuscador, inquisidor, perseguidor, pesquisidor, registrador

A excepción del término buscón, que, como sabemos, está impregnado de un sentido, más bien  acusador, de “falta” pero ¡Leve! Quiero decir, que cuando llaman a un hombre buscón, puede llevar implícito el sentido de estafador y delincuente, pero por lo general, se hace referencia, a una “falta de moral, simpática:

  • tunante, pillo, pícaro… (raramente a un delincuente, timador sin escrúpulos, o estafador, se le llama buscón)

Pero, si nos fijamos, en cambio, ocurre al revés, cuanto le cambiamos a la palabra el género, y lo pasamos  a femenino; entonces adquiere, ¡cómo no! un significado único, que queda reflejado en todos los sinónimos de Buscona:

ramera, prostituta, meretriz, puta, zorra.😯

Sí. Eso ocurre. Cuando a una mujer se le cataloga de buscona,  inmediatamente, pierde el adjetivo todo sentido benevolente posible de estos adjetivos,  (pícara, pilla, etc) También pierde el sentido de estafadora, ó delicuente en poco grado… Cuando a una mujer se le llama Buscona, pasa a ser directamente ¡Puta!😯

Es una trampa del lengüaje. El lengüaje es un reflejo de la forma de pensar de toda una comunidad… Mientras existan este tipo de diferencias en un adjetivo, según califique a un hombre, ó a una mujer, significará que aún sigue siendo deficiente la educación sexual que se imparte… Significará, que ni los preservativos, ni todos los medios anticonceptivos que la ciencia ha puesto a nuestro alcance, supuestamente, para que la mujer pueda vivir saludable y plenamente su sexualidad, reconocido su legítimo derecho a disfrutar del sexo, por placer, en igualdad con el hombre,  liberándola de prejuicios sociales… ¡No servirán para NADA!

No, mientras siga el lengüaje reflejando, que seguimos juzgando a toda mujer pilla, pícara, y buscadora de ser complacida sexualmente, como puta y sin valor, y en cambio,  sea considerados estos calificativos, como cualidades de gran valor seductor, cuando se refieren a un hombre.

Porque, si existe algo del todo común, natural y lícito, en ambos sexos, es el hecho de “Buscar” una pareja, usando para ello, todas sus cualidades… ¡Siendo su sexualidad una, tan válida, como cualquier otra!

Todos “Buscamos” las cosquillas a aquella persona del otro sexo, por la que nos sentimos atraid@s. Cuando la atracción no es mutua, ¿Quién no busca la forma de cambiar eso?😯 ¿Quién no trata de seducir? ¿Qué mujer, u hombre permanece pasiv@ totalmente?😯 ¿Y porqué no ofrecer la belleza física, cuando se tiene esa belleza?

Como siempre, lo único que hace falta es sentir que, realmente, la belleza, el apetito y la destreza en el juego sexual, es un auténtico don, ¡Un regalo!… Y todo un Arte, capaz de proporcionar mucho bien, a la persona que se la ofrezcamos, porque así nos apetezca… Y por el puro placer que esa persona, despierte en nosotras.

Es un regalo… que como la inteligencia y la sensibilidad, para que sea recibido, como tal, solo hace falta sentirlo y ofrecerlo así, ¡como algo realmente valioso! , para que resulte atractivo…  Y… cuando no nos gusta nuestro físico, ó no sabemos cómo expresar nuestro apetito sexual de forma seductora, ¡No vale criticar a la que SÍ sabe, y por tanto los ofrece, ¡Y tiene éxito!

Porque SÍ, digan los libros lo que digan… Toda mujer que se siente bella y valora su erotismo y su Arte como amante, ¡Desde luego que  propone de forma explícita, directa y poderosamente seductora una experiencia sexual al hombre que despierte su deseo! ¡Y desde luego que con un elevadísimo porcentanje de éxito!

Y, por favor… Que no me digan que denota falta de inteligencia, u otros recursos, proponer explícitamente un encuentro sexual… Porque falta de inteligencia es despreciar cualquier Melodía atractiva que se posea…

Lo cual… ¡Fastidia mucho, a aquellas que no sienten ese valor en sus Melodías Físicas! Y por eso… Estúpidamente, buscan su propia autoaceptación,  y valor, descalificando los maravillosos recursos de estas mujeres, que llaman fáciles y busconas, que, por otra parte, en nada les afectan esas críticas…

Porque esas mujeres, “busconas” ¡Suelen ser felices!  Suelen estar plenamente satisfechas… Suelen estar y sentirse bienamadas, bien servidas, y portadoras de la dicha y el placer, para la gran mayoría de hombres… No necesitan la aprobación ajena…  Son mujeres, que simplemente saben lo que quieren, se sienten merecedoras de obtener la satisfacción de sus deseos, y capaces de ir en su busca y obtenerlo.

¿Porqué no, mejor,  intentar aprender de ellas? Ó en lugar de tratar de echarle tierra, insultarlas y tratar de hacerlas sentir despreciables, para sentirte tú con más valor, porqué no reflexionas sobre la diferencia entre ellas y tú?

¿Acaso tú no aprendes a ofrecer tú, esas otras cualidades, que te parecen a tí, más valiosas en una mujer, y ocultas cuidadosamente y con alevosía tu deseo sexual,  para “enamorar” al hombre que te gusta, y obtener su respeto, porque crees que así lo lograrás?

¿No eres tú también pilla y pícara, cuando se trata de seducir?

¿Porqué no empiezas por respetar tú, y valorar tú, tu propia sexualidad, y la de todas las mujeres?

¿No buscamos todos y todas lo mismo? Ser aceptados y respetamos tal como somos, y por quienes somos… nuestros deseos todos, son legítimos… Y nuestras apetencias y nuestros gustos… ¿Porqué valdría más una mujer cuya inteligencia, y capacidad para satisfacer intelectualmente, sea superior a la media, que otra cuyo físico, ó habilidad procurando placer sexual, sea superior a la media? ¿Quién lo dice?

No sé vosotras… Pero yo, muy pocas veces he deseado que un hombre viera en mí la madre perfecta para sus hijos, ni su novia ideal…

La mayoría de hombres por los que me he sentido atraída, y me han activado para iniciar un juego de seducción,  lo que han despertado en mí ha sido un riquísimo deseo sexual…

Han despertado mi erotismo, mi fantasía, la conciencia de mi cuerpo y mis sentidos… Ellos me han hecho sentir bellos mis senos… el contorno de mis caderas… La suavidad de mis manos y mi piel… La pericia de mi lengüa…

Me han hecho tomar conciencia del valor que también tiene mi cuerpo, incluso ¡de lo que mi cuerpo demanda y merece ser atendido y satisfecho!

Me han hecho buscar, sentir y potenciar el valor de mi cuerpo… Y el deseo natural de ofrecérselo como un regalo suficientemente valioso y digno… Y desprendido de otra intención, que no fuere compartir una experiencia deliciosa…

Luego… Ha sido luego… Cuando ha surgido, o no, el amor romántico y el deseo de unirme a ese hombre para convivir con él, e iniciar una relación de pareja, y un futuro común, y alimentando el amor… Que ha sido tan magnífica consecuencia, como cuando no surgió ese amor, pero fuí consciente de haber compartido una satisfactoria experiencia sexual… ¡Que para él y para mí se quedan! En los anales de nuestra historia, y la memoria de nuestros sentidos…

¿Acaso solo es lícito disfrutar y hacer disfrutar de mi sexualidad, solo a aquellos hombres, que despierten previamente en mí, el deseo de ser la madre de sus hijos?😯

¿Significa que no siento autoestima, ni me doy valor, cuando explícitamente propongo a un hombre, que selecciono yo, según mi gusto y atendiendo a mi apetito, despertando el suyo, complacernos mutuamente, y compartir unas horas de nuestra vida, gozándonos?😯

Bien… Pues yo soy una buscona, y no siento autoestima, y para los hombres seré despreciable… Pero me siento absolutamente complacida y llena en todos los apectos de mi ser…

Jamás he recibido el desprecio de un hombre, después de haberle propuesto compartir mi cama por una noche… No digo que no sea posible que me desprecien… ¡solo es que no lo he percibido yo así, nunca!

Ni siquiera cuando, después de conocernos, ha quedado claro que ni él sería mi pareja ideal, ni yo una buena esposa y madre de sus hijos… Pero ambos nos quedamos con esos momentos inolvidables de placer compartido, que lejos de provocar alguna sombra de arrepentimiento, se han quedado formando parte de nuestra historia, dando valor y sentido a nuestra vida y  nuestro ser… alimentando con cada experiencia, el respeto, el gusto, la atracción, y el amor más limpio y universal, y la gratitud, hacia esas personas de sexo contrario al nuestro, que son el orígen y el destino de la inmensa riqueza que nos supone, nuestra propia sexualidad.

Soy Buscadora de mi propia felicidad… Soy una buscona… Pilla, tunante, pícara… Y puesto, que ya, para nadie tiene la palabra puta, su significado original… Soy hija y nieta de puta… ¡Y me siento muy afortunada desde que tomé conciencia de ello! Porque desde que aprendía a buscar y ser seductoramente explícita cuando deseo tener sexo… Soy, y vivo… ¡De puta madre!😉

Jugue.