Bueno, si seguiis visitándome, después de tanto tiempo sin postear, solo puedo interpretarlo, como que ¡¡os encantan mis ladrillos!! jiji…
Así, que, aunque avisándoos para no caer de traidora, pero sin remordimientos, aquí os dejo un buen tocho, y, como siempre, toda mi gratitud y cariño.
Leí una vez un libro en el que Dios, apareciéndosele a una chica que se sentía muy desgraciada con su vida, le dice que lo primero que debe hacer para alcanzar la felicidad, es dejar ya de levantar muros para evitar riesgos de sufrir, y que comience a traspasarlos en pos de sus deseos.
Y es cierto; fijaos, cómo, tanto los grandes amores como los grandes logros implican grandes riesgos.
La vida y la seducción, para mí, es un juego, y como juego, es necesario arriesgar, no solo para ganar, sino para que exista un mínimo de emoción; eso sí, como dijo el Dalai Lama:
Cuando pierdas, ¡no pierdas la lección!
No creo en leyes ni mandamientos para ser feliz, ó para triunfar; pero desde luego, fui educada a conciencia, y aprendí hasta sentir como mías unas normas, que sigo y antepongo a todo:
Las 3 R:
- Respeto por ti mismo
- Respeto por los demás
- Responsabilidad por todas tus acciones
Otra cosa de gran utilidad para aprender a ser feliz es recordar que cada momento es único e irrepetible, y que, aunque nuestra vivencia actual, no se corresponda con la que esperábamos, e incluso suponga un fracaso.
Recuerda que no conseguir lo que quieres es a veces un gran golpe de suerte.
Como dije antes, las normas, como tú tienes las tuyas, ¡todos tienen las suyas! existen en todas partes, por eso me parece importantísimo no ignorarlas, sino aprenderlas y conocerlas bien, porque será de la única forma que aprenderás a romperlas adecuadamente.
Tener razón y demostrarlo está bien, ¡muy bien! pero… Yo he aprendido que no puedo permitir que una discusión rompa ninguna relación con nadie que yo ame; demostrar que tenemos razón no vale un precio tan alto; las relaciones afectivas nos proporcionan un bien más difícil de lograr, más escaso y más preciado.
Por otro lado, descubrir que estábamos errados, cuando lo estamos, es lo mejor que puede ocurrirnos, siempre y cuando no nos empecinemos en no variar de posición.
Cuando te des cuenta de que has cometido un error, basta con emprender los pasos necesarios para corregirlo de forma inmediata. Como dice Punset (creo) la felicidad está en la antesala de la satisfacción de cada deseo.
Me encanta sentirme cerca de las personas; en particular, cerca de personas, que tengan, y compartan actitudes, rasgos, pensamientos, aficiones, etc, en común conmigo, pero que también posean algo que yo desee, para ofrecerme, de lo que yo carezca, y que a la vez deseen algo que yo pueda aportarles y ellos carezcan; pero, no es menos cierto, que me hace mucho bien dedicar un tiempo cada día para estar sola; no sé… me ayuda a reconectar con mi verdad y traer a mi conciencia quién soy, qué siento, qué quiero, y qué voy a hacer para lograrlo.
Antes me daban miedo los cambios; ¡y eso no me permitía avanzar en mi vida! Ahora, me basta con agarrar bien fuerte mis valores, para poder abrir mis brazos, como si fuesen alas, a los cambios y las sorpresas, ¡y lo por venir!
Que me encanta comunicarme no es ningún secreto a estas alturas; pero he aprendido que también el silencio es la mejor respuesta a veces,la mejor pregunta otras, la mayor llamada de atención en ocasiones… He aprendido que no debo hablar cuando lo que diga, solo será un disfraz para esconderme y no mostrarme tal como soy… Porque entonces, si me muestro como no soy, jamás atraeré a las personas que puedan amarme a mí, a la Jugue real.
Por supuesto que me queda claro que sin un ambiente de amor en casa, no es posible poseer un hogar; y que mi hogar, es la base única, con solidez suficiente para mí, para poder edificar, ó que mi vida resulte edificante.
Discuto mucho con mi familia, ¡mucho! Pero sigo un norma estricta, que también es aprendida, de ellos precisamente:
Discutimos sobre el punto, que en ese momento, nos aleje, en busca de ese punto común que nos acerque, pero jamás, ¡jamás! durante esa discusión, hago referencias a hechos, ó errores sucedidos en el pasado y que posteriormente solucionamos. ¡Jamás!
Amo la vida… Me gustaría vivir eternamente; y una forma, que he aprendido de alcanzar la inmortalidad es compartir mis vivencias, mis pensamientos, mis deseos, mis sueños, mis conocimientos… Mi amor.
Otro medio que uso para ser un poco más feliz, es ser considerada y amorosa con la naturaleza y cuidar un poquito el planeta.
También es un fuente de felicidad para mí viajar a otras ciudades y otros países, mientras más lejanos y diferentes, mejor… Primero porque me gustaría disfrutar de todo lo bueno que haya en el mundo, y segundo, porque he descubierto que cuando estoy lejos de las personas que amo, y realizo actividades diferentes a las que configuran mi vida, me doy cuenta de lo maravillosa que es mi vida, y que es la que yo he elegido, y la comparto, exactamente con quienes yo he elegido… Y ese sentimiento conciente me hace sentir muy plena y feliz.
Me costó mucho… pero para llegar a ser feliz, tuve que aprender, que, efectivamente la mejor relación es aquella en la que el amor por el otro supera a la necesidad del otro y a medir mis éxitos en base a lo que tuve que renunciar para conseguirlos… Y que sí, que, hay que dejarse de levantar muros y comenzar a traspasarlos, y que para ello hay que arriesgarse a fracasar y a sufrir, pero que, nunca, nunca, por nada nada ni nadie, vale la pena renunciar a tus valores, ni al derecho, ni la honestidad de mostrarte tal como eres, y a participar de forma activa en la transformación de tu vida, y la materialización de todos y cada uno de tus sueños.
Juguetona