Bueno, como decía mi abuela, ¡vamos a empezar por el principio! :P

Vamos a intentar enumerar brevemente (si soy capaz) los pasos, que en mi opinión, para nada científica, fueron básicos para iniciarme en la práctica de la seducción.

Este post lo escribo dirigido a las chicas, no porque crea que para los chicos no pudiera servir igualmente, sino porque son reflexiones sobre mi experencia, desde la perspectiva de mi rol femenino, en el juego de la seducción.

La seducción, no es diferente al resto de prácticas humanas, y básicamente se rige por el sentido común; no vayáis a creeros, que de verdad ellos son de Marte, ni que nosotras venimos de Venus; salvo raras excepciones, ¡a todo el mundo le gusta lo bueno! De modo, que esta base, me parece elemental y válida para construir sobre ella mi personal decálogo sobre algunos pasos básicos, para llegar a la seducción consciente:

1. A todo el mundo, ¡Le gusta lo bueno! Si ofreces un trato, como el que te gustaría a tí recibir, difícilmente harás algo incorrecto.

Así que, efectivamente:

2 – ¡El físico importa! Y más o menos, en el mismo grado que te importa a tí. ¿Te gusta que los demás se tomen la molestia de ofrecer una imagen agradable a la vista? Bien, a los chicos ¡También les gusta ese detalle! Por eso es necesario, totalmente necesario ¡ARREGLARSE!; arreglarse, enmendarse, acicalarse, componerse, ataviarse… Hasta que te mires, ¡Y por lo menos te gustes a tí! Quiero decir, que si vieras a una mujer, como la que ves en tu espejo, reconocerías en ella a una persona, que supere los mínimos de tu propio patrón de seductora. 

Al principio, tal vez, te dé pereza, pero te aseguro, que dedicarte todos los días a tu propio arreglo y mantenimiento físico, te reportará un bienestar, una sutil coquetería y tal grado de sensualidad y hedonismo, que ya desde el primer día notarás cómo aumenta tu atractivo, y por consiguiente tu autoestima, ¡dos básicos para seducir!

3 – Las comparaciones son odiosas ¡Evítalas! Se trata de conseguir la mejor versión de tí misma, no de parecerte a nadie. Tu imagen debe reflejar, de la manera más atractiva posible, tu identidad. Esa es la forma de convertirte en ATRACTIVA Y ÚNICA. Yo estoy convencida, que todos poseemos rasgos atractivos, que marcan notables diferencias con el resto, y que si resaltamos con acierto, no daremos oportunidad a las comparaciones. Y que poseer una imagen armoniosa entre nuestro gusto y el buen gusto universal, sin perder nuestra identidad propia y nuestro estilo, y por tanto la personalidad… nos proporciona excelencia  originalidad y exclusividad, que constituyen valores, que a nadie les pasarán inadvertidos.

4 - La Timidez, puede ser tan atractiva, como la osadía, y algunos kilillos de más, de lo que indiquen las modas,( no el IMC garantizador de un peso sin riesgo para la salud), inherentes a tu naturaleza, pueden darte tanto encanto, como un cuerpo fibroso, por ejemplo, esta chica, entradita en carnes,  que está teniendo un éxito abrumador:

Hacer clic en la imagen para la versión completa  Nombre:  bbimo644.JPG Vistas: 974 Tamaño:  120,3 KB (Kilobytes) ID: 6252Hacer clic en la imagen para la versión completa  Nombre:  14.jpg Vistas: 1009 Tamaño:  133,4 KB (Kilobytes) ID: 6240

Mientras tú te mires ¡y te encuentres saludable, deseable y con buena presencia! ¡Satisfecha de tu imagen!

Habrá quienes prefieran chicas más abiertas, o chicas más delgadas, o más altas, o más bajas… Pero, si tú te percibes como una persona, físicamente deseable, y verdaderamente te gusta la gente,  y posees un sano apetito sexual y  gusto por los placeres de la vida, no habrá ni un solo hombre en el mundo, que no tuvieras posibilidad de seducir, y superarás el mínimo de belleza física, y de sociabilidad, que se necesita para iniciar un proceso de seducción con cierta probabilidad de éxito.

5 – Se ha escrito mucho sobre las aperturas. Una apertura no necesariamente debe ser de libro. La más básica y sencilla de las aperturas, es eliminar tus propias barreras y cerraduras… Una mirada, o un gesto, pueden ser tímidos, osados, alegres, misteriosos, eróticos, amigables,  pero si es franca y amable tu mirada y tus gestos, sea la sonrisa, o la placidez que tu rostro refleje, y sean  la manifestación, o comunicación consciente de tu gusto por quienes miras, y por tí misma ¡es una auténtica invitación para esa persona con la que vuestras miradas coincidan, y para quienes puedan estar observándote, sin tú saberlo! En la seducción prevalece siempre el lenguaje corporal, a las palabras. Por ello, es imprescindible el básico de haber logrado la mejor versión de tí misma, que tus propios gustos te indiquen. Para comunicarte con seguridad y sin temor, ni vergüenza; porque estás ofreciendo lo que verdaderamente crees que es lo mejor que puedes ofrecer, y de la mejor forma, dentro de tus posibilidades.

6 – Para quien está disfrutando, ¡El Tiempo deja de existir! Si estás a gusto, ¿Qué prisa puedes tener por conseguir otro objetivo que ese? Si estás disfrutando de un juego de miradas, o ingeniando la forma de aproximarte a alguien que te guste, o bailando con él, o charlando animadamente, ¿Qué prisa puedes tener por llegar al paso siguiente? Si disfrutas de los pasos iniciales, desde el primero… solo tendrás que dejarte llevar por las Melodías que vayan despertándose en tu interior… Si estás disfrutando, te aseguro que las Melodías irán fluyendo de forma natural, y a su tiempo… La seducción es un baile… de cortejo… Pero un baile… el ritmo lo marca la música que suene, no es de sentido común, pretender, que la música se adapte a un ritmo, o tiempo concreto… ¡es al revés! Siente las Melodías… ¡disfrútalas! Y fluye con ella… ¡Bailaaaaa! :P

7 - Procura no pisar a nadie y No bailes con quien no pone cuidado de no pisar a los demás, ni te tenga en consideración. Si, aún poniendo cuidado dañaras, involuntariamente a alguien, expresa tu sincero pesar y muestra tu consideración y tu respeto hacia la persona, que hayas podido perjudicar. La principal regla del juego y el baile, es que resulte gratificante y enriquecedor para los dos. De no ser así, perdería todo el encanto. ¿Qué bailarín hace solo responsable a su pareja de poner el pié debajo del suyo? Un buen bailarín, o bailarina, asume su parte de atención, tacto, habilidad y responsabilidad para no pisar, ni ser pisado…

No puede uno enfadarse si los resultados del juego, o el baile seductor, no son los esperados, pero te asiste el derecho y la obligación, de no tolerar que nadie se salte la regla de no herir, o faltar el respeto, que es una regla inviolable… Y cuando propines un pisotón involutario a su pareja, pide disculpas consideradamente. Ese simple detalle, aporta un gran bienestar a ambos.

Habrá quién no entienda que no toleres, ni una simple patada en la espinilla, 8O y te diga que tienes un problema, y que no eres divertida, ni sabes jugar, ni sabes bailar… Pero el problema lo tiene, quien es incapaz de entender algo tan básico… Porque tú sabes, que ese tacto y consideración con los sentimientos de los demás, que un seductor/a DESPIERTA en el otro, es un paso básico y elemental para hacer de la seducción un disfrute mutuo. Yo no tengo miedo se ser maltratada, ¡porque no tolero ningún tipo de mal trato! Ni temo herir a nadie… simplemente porque presto atención a la sensibilidad, o susceptibilidad de los demás, y sé pedir disculpas cuando causo un dolor involuntario.

8 – A los hombres, ¡les atrae y seduce la feminidad de las mujeres! No les prives de tu feminidad. ¡Destaca y defiende el valor de tu feminidad! Porque, como a tí te atrae la virilidad, a ellos les atrae nuestra feminidad. Solo eso nos diferencia y nos atrae poderosamente un sexo a otro. Por tanto, ser femenina, no es sinónimo de debilidad, ¡sino de poder! El poder de despertar interés, deseo y enamoramiento en un hombre. No se trata de demostrar que podemos prescindir de nuestra feminidad para ocupar el rol que verdaderamente deseemos en la sociedad. Se trata de ocupar el rol que deseemos dentro de la sociedad y las relaciones, sin tener por ello que renunciar a nuestra feminidad. Puedes perfectamente tomar las riendas de la seducción, pero expresando libremente y con total seguridad tu feminidad… Puedes, y desde luego es sumamente importante que no reprimas esa faceta de tu personalidad, ¡sino que la potencies! Porque para ellos es absolutamente fascinante y cautivador la feminidad que poseemos las mujeres.

9 – Es natural y lícito, que un hombre se sienta atraido por tí, y te desee sexualmente. ¡no es una ofensa en modo alguno! Como es natural que tú desees sexualmente a un hombre. Y totalmente beneficioso, no dar falsas esperanzas en la satisfacción de el deseo expreso de alguien. Con todo respeto y gratitud, cuando no hay nada que rascar, ¡es un gesto que te honra no alimentar ese fuego! No es seductor, ni natural, torturar, ni castigar a una persona alimentando un deseo sexual, ni amoroso, con el fín de vanagloriarte. La vanidad solo es un surcido en un tremendo descosido de la propia autoestima, y nunca te lleva a la gloria. No seas negligente, ni inconsciente, ni irresponsable con tu poder para despertar deseos y sentimientos…  Si bien nadie tiene el derecho de juzgarte, ni condenarte por el mal uso, o abuso de ese poder, jamás resultará edificante para tí… no, si causa desolación. ¡ eso no es seducir, en mi opinión!

 Seducir, tal como yo lo entiendo, es construir, sembrar emociones positivas, cultivar relaciones fructíferas… Con honestidad. Y siempre resulta edificante y nutritivo para todas las personas de tu entorno, y para una misma. Es más, el confort y el bienestar, o la tristeza y el enojo de las personas de tu entorno, es un buen indicador para saber si realmente resultas seductor y beneficioso, o solamente tú te lo estás creyendo, y tienes un problema, porque a tí no te afecta esa desolación o felicidad ajenas… Todo ser humano sano y equilibrado emocionalmente, se siente afectado por el sufrimiento y por la felicidad, o el sufrimiento de otro. 

10 – Aprender los pasos básicos para seducir, es tan sencillo, como tratar, cuándo, cómo, y a quién, exactamente cómo, cuándo y por quién a tí te seduce... ¿Parece fácil verdad? … ¡Pero es que lo es!  ;)

Juguetona.