No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay…

(François De La Rochefoucauld)

Yo sé que puede parecer triste estar obligado a ocultar un amor…

Pero igual que pasa con las canciones, que una misma letra puede hundirte en los pozos más hondos de la tristeza, o elevarte a las cimas más altas de la dicha, según la versión que haga de ella el artista, el amor, según la pasta de la que esté hecha el corazón, puede versionar todos los obstáculos, y los reveses, y convertirlos en la Melodía más dulce y dichosa, jamás escrita… Y tantas veces cantada, sin embargo…

Amiga mía… La bravura de tu corazón blando, hace imposible que la desesperanza lo invada y lo domine, ni que la tristeza pueda romperlo algún día… Ese amor que alimentas con el coraje de tu espíritu rebelde y luchador, te va a dar la fuerza y la sabiduría para llegar al Puerto que deseas, sin echar el ancla en otro lugar diferente, que el destino, que trazaron en el mapa de la vida tus sentimientos, con el pulso firme y seguro de tu verdad más grande y limpia.

Te lo dije una vez, y tú misma viste que ciertamente, no existe nada en el mundo que haga imposible el amor… Y hoy vuelvo a recordarte, convencida que no me equivoco, que las historias empiezan y terminan, que todo, lo bueno y lo malo, finalmente acaban un día… Pero la fuerza de un corazón, que sabe a dónde quiere llegar, no se acaba, mientras no se acabe la vida… Porque todo se acaba, pero no se acaba el amor, amiga mía… Eso solo lo creen quienes solo escucharon las versiones más tristes del amor…

Cuando el amor se instala en la blandura de un corazón, como el tuyo de bravo, no existe Ley en el universo, que anule o delimite, la alegría del encuentro, que impone La Ley del Amor…

Aquí te dejo una versión alegre de ese tema, viejo como el mundo, del amor, luchando por imponerse a todas las Leyes de Dios y los hombres… ¿No dan ganas de ponerse a bailar? ¡Si se van solos lo piiiiééés!  ;)

¡Un beso, campeona!

Jugue.