Casanova escribió en 1749, cuando conoció a Henriette, su gran amor, el AMOR de su vida:
“La gente que cree que una mujer no es suficiente para hacer a un hombre igualmente feliz las veinticuatro horas del día es porque jamás han conocido a una Henriette”.
Ella le abandonó dejándolo con el corazón herido…
Como véis, Casanova no abandonó a su chica… Fue abandonado… Por ello quizás, buscó incansable e infructuosamente en esa centena y media de mujeres, alguna que le hiciera sentir esa sensación de pertenencia absoluta…
Casanova, como véis, fue capaz de sentir un amor tan duradero, como su propia vida. ¡O más! Puesto que aún se habla de Él, ji ji.
Chicas, que vuestra elección, no dependa de las apariencias, ni las probabilidades de caducidad del amor, Porque del amor nada se sabe, más que es como una flor exótica, frágil y hermosa, cuya semilla se desconoce… simplemete brota y arraiga en los lugares más insospechados, que en invernaderos muchas veces se muere, y sin embargo, a veces, florece hiniesta y saludable en mitad de un páramo…
¿Sabéis? Este año pasado, me regalaron una maceta con la flor de la Navidad, ¡preciosa! Vigorosa, saludable y de un color rojo intensisimo… Yo no entiendo ni papa de botánica, por ello fuí a una florísteria para enterarme de qué cuidados requeriría para que perdurara; entonces, me dijeron los expertos, que la flor de la Navidad, ¡Tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir de una año a otro aquí en Sevilla, por más cuidado y atención que se le prestase…
“Mejor, disfrútela, consciente, que si se marchita, ¡no es un fracaso por su parte! Sino consecuencia de lo frágil y efímero de su existencia, siendo esa fragilidad parte de su encanto y belleza”
Bien… Consciente que muy probablemente no pasaría de febrero, la he mimado y disfrutado, como si de ello dependiera su subsistencia… Y hoy, en plena ola de calor, que hasta a mí me tiene medio marchita, jeje, mi flor de la Navidad luce preciosa en mi terraza, despertando la admiración de tooodaaas mis vecinas, y el jardinero…
También me dijeron lo mismo, con un esqueje de un viejísimo Jazmín, que plantó mi abuelo… ¡Y hoy cubre la mitad del jardín de mi casa!
Lo mismo hago cuando un hombre despierta en mí una vigorosa atracción, y una vivificante pasión, que él comparte por mi persona … Soy consciente que muy probablemente, no será eterna… Pero la disfruto sin pensar más en ello, porque si un día se marchitara, ¡no es ningún fracaso! Es parte de la fragilidad y encanto de los sentimientos… ¿Y quién sabe? Lo mismo un día, como el jazmín que plantara mi abuelo para mi abuela… ¡Nos sobrevive a quienes lo sembramos!
No temáis al amor… Si un día lo sentíis brotar… ¡Apostad por ÉL! ¡Que el miedo a que se muera mañana, no os impida disfrutar de tan magnífico privilegio! Lo peor que puede pasar, ¡es convertirnos en Casanovas! jejeje… Ríos de tinta hablan de él… Pero de los cobardes… ¡Nunca se ha escrito ná!
Juguetona.
Miércoles, 06 Agosto 2008 a las 1:20 pm
Ole!
Escueto, pero es que se me deriten hasta las teclas.
Miércoles, 06 Agosto 2008 a las 1:27 pm
¡Y no me extraña! ¡Vaayaaa caló, madre mía de mi arma!!
Un besazo, Alki-Henriette!!
Jueves, 07 Agosto 2008 a las 4:48 am
soy victima del amor de Harriet ….
herido soy y lo disfruto…mas temo que termine por consumirme ……hay de ti cuando te encuentre….esto que siento terminara por consumirnos….. en un placer interminable.
Sábado, 09 Agosto 2008 a las 3:30 pm
Hay personas que por no sufrir, evitan sentir según que cosas o con quién. Pero sólo tenemos una vida.
Para mi vivir es sentir, y vivir intensamente es sentir intensamente. Y por qué no, sentir intensamente a veces es sufrir intensamente. Gajes de la vida, pero todo te enriquece.
Sigue así Jugue. Que el éxito está en el empeño.
Y si te atreves con uno como tú, sin miedo a sentir intensamente ya sabes dónde estoy
Un beso “sentío”.
Sábado, 09 Agosto 2008 a las 4:31 pm
¡Mírale qué sobraico!
Airman, te agradezco muchísimo tu oferta (si se puede llamar así
) Pero, de momento ¡toy servida! jeje, ¡estoy bien enriquecida! y no necesito “ir a buscar” sentimientos intensos… Ahora bien, si tú no lo estuvieras y para tí no es impedimento que yo, las 25 primaveras, o así,(que son las que dices que te atraen en las mujeres) las haya vivido hace ya unos pocos de años, y es verdad que te atreves… ¡Ya sabes dónde estoy, y lo rica que toy!
¡Ese beso, SÍ que me lo quedo! ¡Me encantan así! ¡¡sentíos!!
¡Te envío otro igual!
Jugue.
Sábado, 09 Agosto 2008 a las 6:25 pm
Veo que lees con atención mis posts, pero no haces bien en sacarlos de contexto. Lo digo por lo de las 25 primaveras.
Lo que pasa es que coincido con mi admirado “Flavio Briatore” cuando dice aquello de que “le gustan las chicas jóvenes porque todavía creen en el amor”
.
Pero esto no rige contigo, porque precisamente en esta entrada demuestras que crees en el amor y apuestas por él.
La gente se va volviendo excéptica con la edad y ya no me identifico con ellos. Como comentaba el otro día yo me ilusiono con lo que hago como un adolescente. Y me enamoro con frecuencia de mis conquistas, aunque luego dure una semana.
No me preocupa la edad de los que me rodean, pero me gusta relacionarme con gente que se ilusione.
Gracias por tu beso “sentío”.