¡Jooorrr!
Acabo de leer que los italianos han creado el nuevo perfil de “Mujer Ideal”.
Según dicen, o mejor dicho, según se contradicen, ellos encuentran ideal a una mujer natural:
- 1´63 de altura y 50 Kilos, culo redondito, caderas anchas, ombligo precioso, y pecho prominente, pero no exuberante, ¡naturales! sin cirujía, y de 29 años.
¿1′63 y 50 kilos es lo natural? Pues os digo una cosa, no niego que resulte bonito un cuerpo de esa altura y peso, pero palabrita del niño Jesús, que cuando yo, que mido 1′56, o 1′57, bajo de los 53Kgs en épocas de estress, mi trasero ¡pierde su redondez y todo su atractivo! y el pecho, ópticamente se aprecia ¡exuberante del todo!, por no hablar de la cadera, ¡que brilla por su ausencia!
Me pregunto, cómo una chica, cerca de 10 ctms más alta que yo, consigue de forma natural distribuir satisfactoriamente esos 50 kgs, que ya, para mi altura, resultan excasos, sin recurrir a la cirujía, ¡de forma natural!
¡Es que los números no cuadran! ¿Existe alguna chica así? ¡Me lo expliquen! Es que si con los 50kgs rellenas pecho, ¡no hay para el pompis! Por no hablar de las piernas, si las mías, (cortitas) Ya se ven cual patas de gorrión… Por mucho músculo que marquen, otras diez ctms más largas, ¿Cómo quedarían?
Señores italianos, ¡aclarense! … ¡Tienen que elegir, caramba! O esas características con cirujía de por medio, ¡o naturalidad! ¡Y no nos vuelvan locas, hombre!

Elsa fea no ha sido nunca; en mi opinión estaba preciosa. Mide 1´62… ¿Pero créeis que en esa foto pesa 50 kilos? ¿Créeis que de forma natural se produjeron estos cambios en sus piernas, caderas y barriga?
Además del retoque nasal, dicen que se ha realizado:
una liposucción de mejillas,
reexaltación de pómulos,
delineación y aumento de labios,
blanqueamiento de dientes (hace muy bien y quizás yo me la haré en un futuro),
mamoplastia de aumento
y lipoescultura en nalgas y piernas para evitar la celulitis
Todos los retoques que se ha realizado cuestan unos 35mil€,
Señores italianos… La muñeca ideal que buscan, ¡cuesta muchos euros fabricarla! ¿Vale la pena? ¿Es que antes no era ya preciosa, leche?
Claro que si consiguieran que lo pague la seguridad social… ¡Lo mismo conseguiríais una para cada uno! ¡Todo es ponerse!
Pero, vamos, ¡ya está bien! Nos pagamos una pasta en hidratantes, nutritivas, exfoliantes, gimnasio, ropa… Nos sacrificamos a una dieta ¿Sana? ¡ja!, nos subimos a tacones de infarto… Nos sometemos a limpiezas de cutis, depilaciones hasta en… ¡salve sea la parte! nos embadurnamos de toallitas bronceadoras para estar morenitas en febrero… ¿Qué más queréis?
Luego afirman que la edad que prefieren en la mujer, ya no ronda entre los 20 y los 25 años, (afirman que estas “lolitas” solo molan al 19% de hombres) ni de 30 a los 34, (preferidas por el 45% de chicos en cuestados) no, ahora las que gustan a la mayoría son ¡las de 29! ¡Cómo afinan, caramba! ¡Qué nivelazo!, no? Menos mal que los sevillanos, lo de calcular a ojo la edad… lo hacen con un margen de una década, jeje y los más afinados ¡De lustro en lustro!
Vale… ¿Y qué hacemos? ¿Nos ponemos un dorsal en la espalda con la edad, para orientar a nuestros tantos por cien correspondiente?
Dicen que detestan a las mujeres que no se cuidan. Ok, pero ¿cuidarse de aparentar eternamente 29 tacos, medir 1′63, pesar 50kgs, tener culo y pecho prominente, y un ombligo dibujao, sin recurrir a lo artificial, reconozcánme ¡que resulta complicao, por no decir imposible! ¿O no?
Es que ya, por pedir… ¿Qué será lo próximo? ¡Luego se asustan de las ideas de la raza perfecta del Hitler!
Pues, chicos, la verdad, ¡pedía menos que vosotros, caramba!
Al final estos hacen buenos a sus antepasados, que, pobrecillos, se conformaban con la mujer en casa ¡y la pata quebrá!
Coincido que una mujer como Elsa Pataky ¡es una preciosidad! ¿Pero natural? Permítanme:
¡Disiento!
Y ya de paso, decirles que las bajitas, de 53 kgs, de 34 tacos y sumando, y las más jovencitas de la nueva generación, por encima del metro setenta y sus bien distribuidos sesenta kilos, además de disentir que exista el prototipo ideal que proponen, para compensar nuestras imperfecciones, imposible de solucionar de forma natural ¡existimos, leñe! y además ¡somos mayoría! Y la que más, la que menos, con suficiente buen criterio para invertir nuestro dinero y nuestro tiempo, en actividades más exitantes, que cumplir los requisitos de juguete ideal de unos cuantos niños caprichosos, que para colmo… ¡No saben ni lo que quieren!
Lo dicho… ¡Disiento! y además ¡existo!
Aunque en unos meses, no entraré ya, ni siquiera por edad, en ningún patrón de mujer ideal, ni en ningún tanto por cien de las preferencias de los hombres… ¡Italianos, claro! jeje… Porque en Sevilla, una mujer natural e imperfecta, ¡sigue teniendo su público! ¡Y la mar de agradecíos, por cierto!… En honor a ellos… ¡Estrenaré trikini nuevo!! ¡Se chinchen los italianos! ;)
Juguetona.
