Sabéis ya, creo, que suele llamarme la atención perspectivas de la realidad algo diferentes de lo común.
Del programa de tele 5 “Hombres, Mujeres y Viceversa” Me sorprendió el Arte de Seducción de dos tronistas; en particular Verónica.
Entiendo que se trata de evalúar a los candidatos, pero hasta hoy, que les he visto “despertar”, y gracias, en mi opinión, a la Melodías de esta tronista y seductora magistral, que desde el primer día, es un ejemplo vivo de seducción femenina, sin recurrir, apenas, a sus encantos físicos, ¡que sin duda tiene! y sospecho, que en el momento justo, ¡usará como espectacular fín de fiesta, ji, con fuegos artificiales!( ¡Apuesto foto en bikini en el blog
)
Porque debajo de esa ropa holgada, ¡Se esconde un sensual y armonioso cuerpo de mujer! ¡¡fijo!!.
Esos zapatos que elige… sus movimientos… La forma de humedecer sus labios… Alguna sonrisa que se le escapa… Un sutil comentario hoy en su cita con el guapísimo Enrique … delatan un erotismo ¡exclusivo para paladares exquisitos! Y un sanísimo apetito sexual.
Verónica, desde el primer día, donde el sex-appeal de Marisa, parece ocuparlo todo, eclipsándola a ella, ha ido discreta y con seguridad aplastante, ganando terreno con la elegancia y discreción, de quien se sabe muy bien amada, y realmente completa, para entregarse como un auténtico regalo… Lo que, como no podía ser de otra manera, va despertando lo mejor de sus pretendientes; curiosamente la presentadora hoy afirmaba que éstos habían superado en mucho a los candidatos de Marisa. ¡Normal! ¡Mérito de ella, en mi opinión!
He aquí, pienso, la respuesta a la pregunta eterna de algunas chicas muuyy bellas, inteligentes, sensibles, agradables y divertidas:
¿Porqué solo se me acercan chicos que van por interés? (sexo, popularidad, vanidad…)
Porque no basta contar con un gran número de recursos atractivos, sino hay que saber aplicarlos y hacerlos sonar, transmitiendo, expresando algo realmente cautivador…
No basta con atraer, ¡luego hay que seducir!
Despertar en el otro lo mejor de sí mismo, para regocijo y crecimiento de él ¡y placer nuestro!
La seducción es un juego donde participan dos personas. La pasividad de una ¡rinde al otro!
vale saberse digno de deseo, si eres muy bella ¡fácilmente querrán disfrutar de tu belleza! … Pero lo extraordinaro es provocar en el otro el deseo de sentirse deseado por nosotras, el deseo de ofrecernos lo mejor de sí mismos como un regalo, no a cambio de algo.
Cuando consigues eso… ¡no haya nada más hermoso!
Verónica, aún consciente que está en un reality, donde más que su corazón, los participantes buscan un hueco en sus profesiones, y mejorar curriculum, manifiesta una gran admiración y respeto por todos… Rebosa aceptación y acoge sus gestos con calidez y alegría. Agradece cada beso y cada piropo, ¡y los devuelve duplicados! Al pícaro, con picardía, al romántico, con romanticismo, al erótico, con erotismo… Logra hacerles sentir a gusto junto a ella, aceptados ¡y valorados! Aunque continuamente les reta con astucia y solapadamente… ¡Les mejora! Verónica ¡les enamora el alma! ¡Les seduce constantemente! ¡Y a mí! ¿A vosotr@s no?
Marisa en cambio, inteligente, sensible, alegre, juguetona y bella… Ella misma afirma:
- Me encuentro sosa… ¡me aburro!
Marisa ¡no seduce! Espera ser seducida sin tomar parte activa, más allá de la estética ¡motivadora, sin duda! en la primera cita…
Pero luego, esa pasividad es ¡desalentadora! No despliega sus encantos… No responde a las melodías que le ofrecen… ¡Desalienta! Dar mucho a cambio de poco… cansa muy rápidamente al más dadivoso del mundo
Verónica ¡sorprende! Hoy regaló una flor a un chico… ¡y le dejó k.o! La Tronista ¡ofrece generosamente regalos! Auténticos regalos, puesto que nada persigue a cambio, ¡es a ella a quien hay que seducir!
ese gesto, no solo enamora al chico que lo recibe… ¡sino a todos! ¿A quién no se le mueve algo dentro ante tal prueba de nobleza y altruismo?
¿Y la desenvoltura y ganas de implicarse en el juego cuando les pregunta si saben bailar? Y luego:
¡Me lo llevo!
Una provocación de celos al resto, con matices claramente de dominio… “Será tan dominadora en otros aspectos?… Parecía tan dulce… vaya… vaya… ¿Quién se esconde por ahí dentro? jeje”
¿Y su sonrisa? ¿Y su tono de voz? Ya lo desearían las candidatas para seducir a los tronistas varones… ¡seguro! Pero NO es para nada sencillo… Hay que sentirse muy sobrada de alegría, ternura, sensibilidad y sensualidad para lograr esa forma de hablar y sonreir… ¡y esa luz en su mirada!
¿Sabéis? Me gusta Verónica para Luis, jeje ¡uno de los Tronistas!
Otro día hablaré de mis impresiones sobre él…
Hoy, quería contaros que veo en Verónica, un gran ejemplo de seducción femenina…
En mi opinión es como la sangre del grupo O ¡Puede resucitar a cualquiera! jiji
Pero Ella… Para seducirla a Ella… ¡No sirve cualquiera! Necesita un Tipo específico… ¡A su altura! e ¡igual de completo!
Una magnífica seductora de la que aprender… Yo ¡toy tomando notas buenísimas sin parar!
Jugue.