Sensual, traviesa,
lamiéndote el oído
mi voz dormilona
penetra,
caliente y somnolienta
en tus sentidos.
Arrancándote del sueño
mis palabras erizan
de placer
los poros de tu cuerpo…
Mi aliento
es llama viva
que enardece tu piel…
Amaneces conmigo…
Te busco a tientas.
Con mis dedos,
palpo y merodeo
por tu ombligo.
Con furtivas caricias
te despierto…
asciendo hasta tu pecho
y lo acaricio…
Con las yemas de tus senos,
me deleito … Jugueteo…
Aún medio dormido
Tú te enervas lascivo…
te estremeces entero…
y yo… más me exito
contoneándome, cual pantera…
Trémulas mis manos,
conteniéndome un suspiro,
serpentean,
sinuosas tu costado.
Me pone… Me pone
despertar contigo…
A tu lado…
Reconozco tus caderas…
tobogán que conduce a mi destino…
Al tibio calor de tu entrepierna
¡Se enciende mis instintos primitivos!
Tu boca entreabierta,
rasga y rompe
mi decencia
cuando exhalas un gemido…
Cómo te pone
despertarte
y encontrarme despierta…
Susurras mi nombre,
lo repites con ecos pervertidos…
a la par que mi lengua,
saborea tu cuello
salobre,
que me como a sorbos y a mordiscos…
A tus dedos sabios,
exploradores,
mis labios
rojos, tersos y carnales
le abren paso
acogedores…
húmedos… almibarados…
invitando a libar sexuales,
el dulce rio de néctar,
que recorre
mi centro poseído por tu carne,
clamando la savia de tu esencia
Me pone… Me pone
despertarme yo la primera…
y despertar en mi hombre,
el gozo de la aurora nueva,
que sigue a una buena noche…
Jugue.

