
Ignacio es… Antes que todo… ¡Un peazo de tío!
Yo le adoro… Todos sus amigos le adoran… ¡Es un grandísimo seductor!
Él desconoce aún este rincón secreto mío… donde me dispongo a presentároslo orgullosísima, e ilusionada con ayudarle yo, por una vez en algo… Aunque sea a promocionar su Arte, que para nada necesita promoción…
Ignacio es ¡una apuesta segura!… Aunque, por razones obvias… dada su maestría en la seducción… Nunca podría casarme con Él… Pero nadie impedirá bajarle del pedestal más alto de mi corazón, ni mi amistad y admiración por Él…
Bohemio, inteligente, sensible, enamorado de Sevilla, su Tierra y su gente… Embaucador, ingenioso, fiel a sus raices y sus humildes amigos de la infancia… ¡y un artista como la copa de un pino!
Es actor. ¡Un magnífico autor!
Ha trabajado ya en series de gran prestigio:
-2000 “Plaza alta”.(Canal Sur)
-2005 “Hospital Central” (Telecinco)
-2004 “Sinceros” (Canal Sur)
-2005 “Arrayán”(Canal Sur)
Pero a mí donde me enamora, es cuando da vida a personajes entrañables de los barrios sevillanos… ¡Me emociona! Me hace pasar de la risa al llanto en segundos…
Crea inolvidables espectáculos inspirándose en ellos, para quienes escribe cuasimonólogos soberbios, de tal calidad, que en los estrenos de sus obras de teatro, que jamás ha olvidado invitarme, se me olvida que es Él quien pasea por el escenario… Prestando su carne y su voz, a esas personas que en nuestra infancia, dejaron su huella en nuestros recuerdos… sus experiencias, sus derrotas y ¡la grandeza de sus nobles almas!
Cuando interpreta al borrachín (en el video a partir de los 3 minutos sale) rociero y bético, con una mano magullada (por una paliza que le propinaron unos secuaces de un empresario, en castigo a sus pequeñas revindicaciones, que le dejaron tullido y le hicieron perder su novia y su vida…) Mientras toda la sala reía… yo lloraba, por la magistral interpretación de aquel hombre, que vencido por la vida y la injusticia, se metió a la bebida, y que en el barrio, todos adorábamos… Segundos después, él con su genialidad, hizo llorar a todos, con su genial homenaje a aquel viejo rociero tullido, que tanto nos hizo reir…
Uffff… Me emociono… Ignacio, creo que no sabe, cuánto le admiro y le quiero… ¡Cuánto le admiramos y queremos todos cuantos le conocemos! Me lo decía ayer… algo celoso…
¿Pero cómo no quererle y admirarle? Solo que nosotros, en las increibles fiestas que da, después de las presentaciones de sus obras,donde asisten famosos de toda ídole, y a las que siempre nos invita para sentirse arropado (como si el favor se lo hiciéramos nosotros… ¡fijáros si es noble y generoso!) A nosotros nos toca recordarle, que antes que actor y genio ¡que lo es! Nosotros le queremos solo por seguir siendo quien siempre fue:
¡Nuestro amigo Ignacio!
Que estamos orgullosísimos de él, que nos honra la amistad de un grandísimo ARTISTA, pero que si le queremos, no es por ser el mejor en su profesión ¡que para nosotros lo es! Sino por habernos demostrado que es un hombre, que no olvida en la gloria y la fama, ni su Tierra, ni a sus amigos… Le queremos porque es :
¡Un buen amigo!
Quedaros con su cara, porque os aseguro, que además de guapo, es la cara de un Artista ¡del que oiréis hablar!
Os presento a mi queridísimo amigo:
¡¡IGNACIO ANDRÉU!!


“Y aquí fue donde tuve que aparecer. Si alguien no se hace cargo de esto, quien sabe donde podemos terminar. Así que no lo pensé. A partir de ahora, me haría cargo de todo. Deberían contar con alguien como yo. Una cabeza visible que diera su cara bonita. Alguien con glamour. Con solvencia reconocida. Con innumerable experiencia. Que fuera alta y guapa como yo. Con un “look” serio, a la vez que desenfadado. Alguien que fuera con los tiempos que corren. Que esté al día… Aunque les suene pedante, esa persona ¡¡era yo!!
“
Jugue.
