Es curiosa la memoria… Don José, un profe de filosofía que tuve, me dió el segundo sobresaliente, que en todos sus años de carrera, hasta el momento había dado, justo en el tema de la memoria; gracias a eso, desde aquel día manteníamos, a menudo,  conversaciones sobre filosofía y psicología muy interesantes después de las clases, ante muchos cafés que compartimos, de las que aprendí mucho… mucho más de lo que entonces me daba cuenta que estaba aprendiendo… Luego, a lo largo de la vida, es que he ido tomando conciencia de sus lecciones…

Hoy, reflexionando sobre las relaciones entre las personas, malfilosofando sobre la amistad y los sentimientos, jeje, he recordado que una tarde me dijo, que era una mujer muy afortunada por contar con una extraordinaria memoria alegre :)

¡No le entendí entonces! Cuando me aseguró que gracias a esa herramienta, la pena en mi corazón no encontraría fácilmente sitio donde arraigar… que planearía sobre él a veces… ¡pero jamás anidaría! 8O

¡No le entendí! Pero me quedé tranquila cuando me aseguró que eso ¡era bueno! :P ¡Siempre he tenido Fé en quienes yo he considerado mis MAESTROS!

Amanecí con la tristeza planeando sobre mi corazón… Ayer viví un día extraordinariamente feliz; ¡feliz fuera de lo ordinario! Me sentí ayer como una marisma caudalosa, ¡caudalosa de amor! :)

Tan llena de alegría y sentimientos hermosos, que me desbordaban de cuando en cuando en canciones (toy ronca hoy), abrazos (tengo agujetas en las axilas y todo :) ), en besos, y en palabras de gratitud… Parecía que más que hablar ¡Oraba! jeje… Oraba dando gracias a Dios y la vida, y… ¡pidiendo a la par perdón!…  porque, a veces, no sé si os ha ocurrido alguna vez, pero a veces, una siente que pudiera ser pecaminoso, sentir tanta alegría, cuando existen personas en el mundo tan desdichadas, algunas muy, muy cerca nuestra… ufff… ¡También la cerveza influye en ese revoltijo de emociones! jejeje.

Me avergonzaba secretamente, que a pesar de tanto caudal desbordándome… ¡No estaba satisfecha! :(

Había alguien, que me había decepcionado profundamente…

¡Es que soy injusta esperando demasiado! No es justo, lo sé, esperar nada de nadie… ¡Pero SIEMPRE ESPERO RECOLECTAR CUANDO SIEMBRO! :(

Sí, ya sé que es lo que nos ocurre a la mayoría… ¡pero no me consuela! :( Mal de muchos… ¡es consuelo de tontos! Y muy lista no es que sea, ¿a qué engañarme? Pero tonta del todo… ¡tampoco! Aunque a veces, de verdad que lo parezco… Pero no… Aunque no sea superdotada… si de algo estoy segura ¡es que tonta tampoco soy! :P

¿Sabéis? Amo tanto la vida, que os doy mi palabra, que no me importa entregar cariño y perderlo… ¡derrocharlo incluso! a lo mejor porque de amor me siento tan llena, tan caudalosa, no por propio mérito, ¡sino gracias a las personas que por fortuna me rodean!!, que sé que puedo permitírmelo… Pero amo tanto, tanto la vida, que para mí, lo peor ¡es perder el tiempo! Pues de tiempo es de lo que se compone la vida… Y sentí que había perdido mucho tiempo en alguien, que ayer me demostró, que no lo valía…

Sentí que ¡había desperdiciado mi Tiempo! ¡Mi bien más preciado! :( Y esa certeza, es lo que ayer ensombrecía un día tan luminoso y espléndido, en todos los sentidos, y ha atraido esta mañana a la pena, que me despertó planeando sobre mi corazón…

Os juro que por el cariño que le dí, me da exactamente lo mismo… Pero el Tiempo que sentía haber perdido… Uffff…

Ha sido entonces, cuando mi memoria alegre, ¡me ha servido para espantar la pena! :)

“¡Ay, Don Osé… qué razón tenía! :)

Recordé a mi abuelo Pepe (el padre de mi padre); hombre bueno del campo; hombre de grandes silencios y parco en palabras, que demostraba su amor, no diciendo te quiero, sino callando reproches y ofreciendo su vida entera a quienes amaba sin esperar NUNCA nada a cambio… Mi abuelo Pepe… que en el pueblo llamaban “Pepito el sabio” Que cuando hablaba ¡era el reloj de Pamplona! jeje… Que cada una de sus frases ¡era una setencia! que encerraban más verdad y sabiduría, que todos los proverbios chinos…

Recordé aquella noche que volvió agotado del campo… ¡agotado! Llegó con fiebre y extenuado… Le recuerdo tan vivamente como si fuese ayer… ¡y fue hace tanto!…

Mi abuela le riñó:

- ¿Qué ganas entregando al maldito campo hasta el último hálito de tus fuerzas? ¿Qué leches te da a tí el campo, además de un puña’o de garbanzos, ehn? :(

- El valor que tiene un hombre - sentenció Él, mientras yo chiquitilla le escuchaba apenada de verle tan viejito y cansado, y le preparaba su cama para que se acostara, nada más mi abuela acabara de ayudarle a bañarse y echarle la bronca - El valor de un hombre no se mide por cuánto obtiene, ni del campo, ni de los amigos, ni de las mujeres, ni del mundo… ¡SINO POR CUÁNTO UNO SEA CAPAZ DE DAR DE SÍ MISMO !

¡Y es cierto, leche! :P ¡Yo no he perdido en este negocio! jejeje.

Si he entregado tiempo, esperanzas, alegría y amor a alguien ¡Es porque TENGO TIEMPO ESPERANZAS, ALEGRÍA Y AMOR PARA DAR Y REGALAR!! :) Como dice el anuncio, ji ji

“¡Porque yo lo valgo!” ;)

Pena debería darle a él… que ni siquiera tiene tiempo, ni cariño para una amiga, que puede darle tanto de su inmenso caudal, a su corazón seco… Y que ayer… ¡la perdió!… ¡Me perdió!

Mi memoria alegre me ha recordado, que en esta inversión que hice con este hombre, solo hay un perdedor…

¡Y no soy yo! ;)

Juguetona. :P