En la madrugada de un 7 de Junio, mientras yo, por primera vez estaba sola y lejos de Sevilla, en la habitación del hotel Foxá de Madrid, nació Daniel…

Mi niño, mi muñeco, mi gran amor… ¡mi primer sobrino! Que con el tiempo, primero se hizo mi sombra, mi sarcillo, ¡un monito que imitaba cada una de mis payasadas!… Luego, se convirtió en mi confidente, mi cómplice, ¡mi amigo del alma!… Creció y creció, y el bebé que se dormía acunado en mis brazos, ahora, me coge a mí como una pluma, y me zarandea en el aire, como si el bebé fuese yo… El niño que enseñé a bailar sevillanas, ¡Ahora me enseña a mí a bailar hip-hop y reggaetón! :P

Se ha convertido en un golfo de cuidao, jeje… Inteligente, simpático, vago, caradura, chulifresco tierno, y romántico seductor, que va robando sonrisas a las niñas guapas, y se hace ocupa, por la cara, en el corazón de cuantos le conocen, y del que más orgullosa de ser su tita, no se puede estar… Aunque el muy gamberro ¡guarde en su móvil fotos mías en bikini,  para vacilar con sus colegas!! ¡el muy traidor! :P

Él no lo sabe… Le dije que hoy me marchaba a la playa con los abuelos, como si me hubiese olvidado que es su cumpleaños, jeje… Como yo, ¡han finjido todos! jiji ¡Está de un dolido, que te mueres! :) Pero le hemos preparado, entre todos, ¡una pedazo de fiesta sorpresa esta noche!! jeje… ¡Toy deseando ver su carita! :P

Quiero a todos mis sobrinos por igual; siento por todos ellos gran debilidad… Pero Daniel, por ser el primero, o por la poca diferencia de edad que nos separa, o por ser los dos tan parecidísimos en todo, es especial para mí…

Por eso sería imposible que yo olvidara, ni un solo 7 de Junio, celebrar su llegada a mi vida…

Porque sostenerle en mis brazos la primera vez que le ví, tan rubio y chiquitito, es una de las experiencias más emotiva y feliz, que he tenido la suerte de vivir; verle crecer sano fuerte y noble, una de la mayores satisfacciones… Y el vértigo de sentir cómo me sujeta ahora en volandas él a mí, en sus locos abrazos, cuando está contento por algo, la dicha y el milagro de sentir en el corazón, el retorno de mi misma sangre, pero oxigenada, renovada y con la fuerza del cariño… El retorno del mismo amor que desde antes de nacer volqué en él, con dos años menos, que los que él cumple hoy… Sin imaginar que era mi primera siembra… ni los frutos tan hermosos que me daría…

La hermana, y las primas, celocillas, me recriminan que sea el niño de mis ojos… Y no es que lo sea… Sino que a través de los suyos, redescubro nuevamente el mundo y el verdadero sentido, muchas veces, de la vida… Porque él me regala los secretos de su mirada y su forma de sentir y entender el mundo, en una fé ciega en mí, y un mutuo reconocimiento de dos espíritus gemelos, unido por el lazo de la sangre…

¡Felicidades Dani! Bendito sea el momento que tus padres se amaron tanto, que Dios premió a nuestra familia entera y al mundo con tu existencia, y bendito seas tú por dignificar el divino don de la vida, con la honestidad y la alegría del hombre bueno en que te has convertido…

¡Feliz cumpleaños! ;)

Juguetona.