Estos tres últimos días los dediqué exclusivamente a mí. Cuando me siento especialmente contenta, me ocurre como cuando gano un dinero que no espero, o más dinero del que espero, ¡me gusta compartirlo con la gente que quiero! :P Creo que es la mejor inversión, no falla, siempre vuelvo a casa con superávit…

Me ocurrió algo, curioso y bonito a la vez; me dí cuenta que cuando nadie nos observa, cuando no actuamos ante nadie, es cuando más interesantes y atractivos nos volvemos; como cuando nos hacen una fotografía sin nosotros saberlo… ¡Salimos más guapos! Pero qué difícil ser natural y olvidarnos que hay una cámara, eh? ¡Lástima!

Él me conoce solo ante la cámara… Lo suyo sería que yo pudiera mostrarme ante él, como si no me estuvieran evaluando… ¿De quién dependerá eso?

Con este hombre noto una diferencia con respecto a otras experiencias en el juego de la seducción. En esta ocasión sé exactamente lo que le atrae de mí, lo que le gusta, lo que me hace especial a sus ojos… El problema es que no soy capaz de averiguar exactamente lo que le frena… ¡Curioso, eh! Y lo más extraño… Sé lo que a mí me frena para dejarme querer, mas no tengo ni idea ¡lo que tanto me atrae de Él!

Estos días los he pasado repartiendo entre “mi gente” los besos y abrazos, la alegría y la Luz, que me inspira Él, y no puedo entregarle a él… No es justo, y lo sé… Pero no me siento responsable del todo… Digo yo que esa sensasión de sentirme deshinibida y libre, como si no existiese cámara, depende tanto de él, como de mí… Y él, continuamente ¡me hace sentir examinada y evaluada! :(

Que sí, que me suele poner nota alta… que es generoso en su evaluación… ¡que me apueba! Lo sé… Lo sé… Y lo agradezco, no creáis… Pero se pierde lo mejor… ¡cuando me siento deseada! O mejor dicho, cuando el hombre que deseo, me hace sentir muy deseada.

Quienes nos conocen a los dos, no se explican cómo yo no escucho las peculiares y preciosas melodías afectivas, que él está tocando para mí… Por algún motivo, que desconozco, ¡Yo no las oigo! Y las que él me inspira, solo salen de mi violín, cuando él no me puede ver, ni oir… ¡Y de verda, que no creo que sea culpa mía!

Una vez El Violinista me dijo, que me dejo querer cuando quiero y por quien quiero… Pues si eso es así… Y yo a este hombre, en estos momentos le quiero… El problema no es que no me deje querer… Será pues, que es él quien, por alguna razón, no termina de quererme a mí, impidiéndome a la vez, no dejarme querer por él…

No voy a apostar por otros caballos, esta vez no pienso olvidarme, que también yo soy un regalo… Que un regalo, para que lo sea, no basta con saber que es algo bello… debemos creer que es DESEADO… No me cabe duda que para Él soy algo bueno, algo bello… Se ha preocupado que así yo lo sienta ¡y lo ha logrado! Pero no me siento deseada… 

Esta vez,  ¡Apuesto por mí! :P

Voy a aprovechar lo que este hombre me hace sentir, y permitirle a él y al resto del mundo, que apuesten, si quieren, por mí… Que sienta la emoción de desear, como nunca antes ha deseado, acariciar mi Violín y sentirlo vibrar entre sus manos… Y para eso, este Violín, antes ha de sentirse verdaderamente, el más deseado…

20 de Mayo del 2008; Principio Universal que aplico:

Yo NO me OFREZCO, antes he de sentirme deseada…

¡Yo soy un Regalo

                                    Visita y cata en Museo de chocolate para dos

Juguetona. ;)