“¡¡Ofúúú!!” ¿Os suena ésta expresión, chic@s?

Yo la uso poco, como los “Te amo”, justo por la misma razón, porque son expresiones con una carga emocional tremenda;

¡¡Hoy es 27 de febrero!! ¡Ay!, toca visita al ginecólogo ¡Ofúúú! :(

Yo no sé si a todas os ocurre igual, pero a mí  ¡¡me entra un no se qué, por no sé dónde!! que, a pesar de los años, no logro superar, oye… ¡no me acostumbro!

Hombre, no es como la primera vez…

Jo! la primera vez, fue de película de Almodóvar; de hecho, en algunos momentos álgidos, llegué a buscar la cámara oculta y todo; claro, que en mi caso, se juntaron varias circunstancias, que propiciaron, de forma ineludible lo rocambolesco de aquella experiencia memorable, para que se quedara, ya de por vida inscrita en mis recuerdos, como un trauma insuperable, creo yo jejeje, que el tiempo disfraza ahora de cómico.

En mi casa nunca resultó fácil conseguir un poco de intimidad; fíjate, la noche que recibí mi primera menstruación ¡Despertaron hasta a mi abuela! que se había quedao sopa, viendo una reposición de Vacaciones en el Mar ¡No os digo más!

¡Allí tooodooos mirándome! Y yo sintiéndome como una lagarta de la serie aquella V que echaban por entonces en la tele, ¡llegué a creer que esperaban que también mudara de piel o algo así! :) ¡Menuda estampa! Yo allí, de pié, con las piernas cruzadas, por si las braguitas de cuello alto, que me habia prestao mi madre, no pudieran con el peso de aquella ausonia noche, que me éstaba haciendo sebaduras en las ingles… Me recuerdo en medio del salón, (¡verde, me recuerdo!) y, blanco fácil del pitorreo de mi hermano el mayor, que repetía, señalándome: Jajaja… ¡vaya pringá! ¡Ahora se te pondrá el culo como a la Encarni (Mi vecina la del tercero, que fregaba el suelo a mano ¡ya podéis imaginaros…).

Ante la estupefacción del más pequeño: ¿Duele, nana? ¿Te podrías morir si no para la hemorragia? 8O .

La contrariedad, con aire de reproche, de mi padre:

- ¿Y no es mu chica ésta, pa esto ya?. 

La ilusión de mi madre, que yo no podia entender ante semejante marrón y, el consejo (inolvidable) de mi abuela:

- A partir de hoy, lo que tengas que pensar, ¡¡piénsalo antes de bajarte las braguitas, mi amor!!… ya sin ellas ¡no lograrás pensar con lógica! 8O Joeeeerrr… ¡qué marronazo! - ¡Le quitaron todo el puntito mágico al momentazo! no era así, como yo lo había soñado :)

Pero la visita al ginecólogo ¡fue peor! Sin duda…

En la cocina, único lugar donde, ni mis hermanos, ni mi padre, entraban ni por error: 

- Mami, he cogido cita para el ginecólogo…

- ¿Y esoooo? ¿Paaa quéééé? 

- Pues, dicen que debemos ir, a partir de cierta edad… ¡Y tengo 23!

- ¡Pues voy contigo! Así me entero…

(Creo, y esto es totalmente en serio, que gracias a ésta conversación, hoy está viva mi madre)

Llegamos. Nos recibe un señor con el pelo blanco, blanco, (aunque no anciano, de cuarenta y tantos años, o así),  rostro bondadoso y mirada escrutante, e inteligentísima. ¡Me gustó! :)

- ¡Sentarse!

Nos sentamos las dos, expectante mi madre, y yo, pelín nerviosa… Tras pedirme los datos, como nombre, edad, domicilio y tal, que iba apuntando en un papel, comienza mi aventura:

- ¿Te pica o escuece?

- Ehn? ¿Es una metáfora, o en el sentido literal?

- Tus partes, que si te pican…

- No, no…

Mi madre: Ella desde los 6 años, !no ha vuelto a tener lombrices!

Yo: Mamá, hija…

Mi madre: Niña, ¡que eso no es ná malo! ¡Que os da vergüenza de tó, leñe! Menos de lo deberia daros…

(Ofúúú… ¡Debí venir sola!)

Después ¡A quemarropa!:

- ¿Eres virgen, o has realizado alguna vez el coito?

- 8O (Miro de reojo a mi madre, pidiendo al cielo que no sepa lo que es coito) … Pues… ejem… Sí, sí… alguna vez practiqué coito vaginal… ¡Pero poco, ehn! :oops:

Mi madre: ¿Ehmmm? ¿Cuándo? (vaya hombre ¡sabe lo que es el coito!) ¿Con quién? ¡Pero si tú nunca has tenido novio ni ná! ¿Tú sabes lo que el doctor te está preguntando, nena?

- Mami, Que no he pedido el comodín del público jeje… ¡Deja que sea el doctor quien haga las preguntas… jejeje

(Sí… ¡debí venir sola, seguro!)

Doctor - ¿Entonces no es una práctica habitual?

- Pues no… ya le dijo mi madre ¡no tengo novio! (no hace falta que nos recreemos en el tema, no?? :( )

- Mujer… Eso no tiene nada que ver… Hoy en dia…

- Sí… Sí, ya … ¿Podemos pasar a la siguiente pregunta? :)

Mi madre: ¿Pero entonces, eres, o no eres virgen? ¡Es que no me entero!

Doctor: Señora, lo importante es que me entere yo, para saber cómo reconocerla

Mi madre: ¡Ya le digo! Si le cuento cómo las reconocen en mi pueblo a las que no lo son… ¡desde lejos se las reconoce!

(Jooeee… ¡qué marróón! :( )

- ¿Usas algún anticonceptivo?

- No… Bueno… Yo no… Pero, ejem… Mis amigos usan preservativos…

Y ahora ¡A hierro! ¡Sin contemplación!:

- Bien… ¡Quítate las braguitas y súbete al potro!

(Joooeeee… ¡Eso es ir al grano!, ningún tío me lo había pedido así antes… ¡Con lo que me ponen a mí los hombres maduros y directos! :P )

Mi madre, (bajito): ¿Quieres una toallita, o algo?

(Normal… Ella tiene que saber cómo reaccionamos ante semejante orden, jejeje)

- Mamá, de verdad ehn!, ¡La última vez que vienes conmigo! ¡Guarda las toallitas, hazme el favor!…  ¡Y cállate!

Me subo al potro… ¡Anda que el nombrecito! ¿A quién se le ocurriría? ¡Un froidiano, seguro!! ¿Potro? ¿De tortura?…

- Pon una pierna aquí y la otra aquí…

- Doctor (Para verme, de verdad… ¡penoso! intentándolo, ¡que no podía!, que mido metro y medio, leñe, que no sabía yo que hubiera que abrirse tanto… con mucho menos ¡también se puede! ¡Con muchísimo menos! ¡Si no que se lo digan al que me explicó lo que era el coito! ¡y acababa de empezar la carrera, jeje, que no era licenciao, siquiera!), Doctor, ayyy ¡que me descoyunto toda!

- No, chiquilla, así no … ponte bien… (Bien te vas a poner tú, campeón, ¡que toy sin bragas!)… Escúrrete hacia abajo… así… deja caer el culete… (Ayyy… que me lo veo venir)… Así, ¿Ves como puedes? Tú no te preocupes que esto está todo estudiao… ¡que no te quepa duda!

(¿Que no me quepa algo? 8O … ¡Ahora cabe, el titánic hasta de lao, mi arma!)

Pues me pone el colega, una sábana por la barriga… ¿Y para qué? - Me pregunto -  Si lo que a mí me da corte, está allí al aire y a un palmo de su cara!

Después me enteré, que está casado con una famosa sexóloga, psicóloga ella… Es un apasionado de su profesión ¡y la de su chica! :)

- Chiquilla, estás muy tensaafloja un poco los músculos, ¿Porqué estás tan nerviosa?

( ¿No te ha explicado tu mujer, que estar despatarrada, con el culo al aire, con un nota mirándote fijamente los labios (Y no me refiero a los de la boca), a punto de meterte no sabemos qué y con tu madre oyendo tras una cortina, no suele ser algo que lleve implícito la serenidad de lo cotidiano?) Pero contesté, mintiendo descaradamente:

- Pues no sé… (dímelo tú, corazón… ¡Sabrá dios qué clase de mujeres estás acostumbrao tú a hacerles ésto ¡Y les relaje! :P )

- ¡Fíjate! - Exclama el tío, todo entusiasmado, mirando el epicentro del triángulo de las bermudas :P - ¡Señora!, ¡Pase usté! Que ésto ¡es digno de ver! 8O  ¡Joeeeerrr! ¡Este tío se ha propuesto romper el buen rollito entre mi madre y yo!)

Le enseña una eco de otra señora, que tenía allí, sobre el tele raro, donde se nos ve por dentro, que sólo nos ven ellos, porque yo, por más que miro, ¡no veo ná!:

- ¿Ve usté esto y esto tan oscuro y feo?

- Sí, sí… ¿es de mi niña? (preocupada, la mujer, ahí supe, que a pesar de acabar de descubrir, que ya no era casta del todo ¡me seguía queriendo! :) )

- No, esto es de una señora de su edad, así son casi todas las vaginas de su quinta… Esto, son ¡Varices vaginales! (enfadao) ¡Esto es criminal! una auténtica pena…

Pude ver cómo mi pobre madre encogía las piernas…

- Mire usté, sin embargo su hija… (orgulloso el tío) ¿Ve? ¡Absolutamente limpia! (tomaaa, y sin toallitas, ni ná :P ) ¡Magnífico color rosado! Envidiable eslasticidad… ¡Enhorabuena, señora! (eeyyy ¡que el triángulo es mío! :) ) Esto es gracias a una estupenda educación sexual, recibida fundamentalmente en casa…

Mi madre: Sí, sí, eso sí, en casa mucha educación, higiene y mucha motivación a mis hijos al deporte y la elasticidad, :P

- Jajaja… ¿Sabe usté por qué su hija no tiene varices y, seguramente usted tampoco?

- ¿Porque somos mu educás?

- ¡Porque no estáis reprimidas! ¡porque resuelvéis satisfactoriamente los orgasmos!

- 8O

(¡La maaadreee que parióoo al tíoooo éste! ¡manué, que no sepa mi madre lo que significa orgasmooo, por favor,

¡y no vuelvo ha hacer el amor, hasta que me case! )

Mi madre: O sea… Que mi niña… Como yo… ¡Debe llevar siempre toallitas húmedas en el bolso, no! :P

jejejeje… ¡Sí, señora! ¡ojalá todas las chicas tengan madres con toallitas en el bolso!! -  ¡Nos reimos los tres! ¡Nadie consigue relajarme como ella!

(¡¡Te amo, mami!!)

Pues bueno… roto el hielo ¡ya para siempre! Procede el hombre a tomar muestra para la citología:

- Mira, juguetona, ahora que ya estás más relajada y noto que ya tenemos confianza, voy a aprovechar… Te voy a dar un pellizquito… pero apenas te va a molestar… ¿vale?

- ¿Así en frío? ¿Y no me va a dar antes ni un besito ni ná? ¡Qué ariscooo! ¡La confianza da asco! ji.

(Es verdad, a otras mujeres les duele… pero a mí, con él, tanto que confio y me relaja ¡no me duele, ni siquiera un poquito :) )

Y bueno, me dió el primero de los pellizquitos, que, a partir de aquel día, me da una vez al año a mí, y otro a mi madre…

Y nos mira cuidadosamente las mamas… Que esa experiencia ya os lo contaré otro día, que no tiene desperdicio …

Hoy sólo quería expresar, que aunque no es nada agradable subirse a un potro y dejar que alguien te reconozca… De ese reconocimiento, puede depender, que en los archivos de los ginecólogos, se sigan acumulando, por muuuchooos años, esas preciosas mamografías y ecografías ¡Absolutamente limpias! Para orgullo de la medicina, nuestra generación y alegría propia de nuestro cuerpo y nuestra mente, libre de toda mancha represión y miedos… Y ganarle batallas, a esa maldita enfermedad… De ese ratillo de ofú, que no es para tanto… ¡Puede depender nuestra vida!   ;)

Juguetona.