He tomado un extracto del Blog de La Srta Mowgly, que habla sobre el concepto de la belleza y, lo íntimamente relacionada que está con el lenguaje corporal:
“(…) los términos “bello” o “feo” no se refieren únicamente a la forma del rostro, o a la posesión de un perfil clásico. Se refieren primariamente al modo de llevar y mover el cuerpo y también el rostro; porque los músculos faciales pueden parecer vivaces, laxos o forzosamente tensos. Estos atributos no son biológicos, son respuesta a como muestran los estudios de cinesis sobre el galanteo, son respuesta a otras personas, a necesidades interiores, y también, en un nivel temporal de largo alcance, a expectativas culturales-“ (La comunicación no verbal. Flora Davis)
Esto que explica Flora Davis, corrobora la, ya manida frase, “La belleza está en el interior” ¡Hasta la exterior!
Responde a esos “por qué”, que nos preguntamos, cuando en un local cualquiera, después del repaso y recreo visual, en los traseros, pectorales y abdominales más estéticamente bellos, finalmente, donde tu mirada se queda enganchada, es en una cara (a veces en varias, ji, otras en ninguna
pero por lo general y, si hay suerte, en una en concreto)
Esto es común, tanto en hombres, como en mujeres.
La cara de una persona, es de su físico, lo que realmente te atrapa y te cautiva.
Yo he comprobado que un escote bonito ¡Atrae poderosamente! ¡Y por bastante tiempo, ji! Pero, es la cara, y más concretamente, la sonrisa, (u otros gestos, innatos e involuntarios incluso), o la mirada, lo que atrapa, e incluso hechiza (en ocasiones) al otr@; si transmites lo que, consciente él, o inconscientemente ¡Le pide el corazón, o los sentidos!
Y claro, resulta que, en la mayoría de ocasiones, ese físico no suele corresponder a tu “físico 10″, Casualmente, te das cuenta que de esos físicos 10, hay varios allí; reconoces que están, como para mojar pan… ¡pero, prefieres mojar, ji, en éste otro! que tiene un “no sé qué” que “te pone” ¿Os ocurre, o no?
Yo tengo un amigo pediatra, que trabaja en el hospital, e hizo un experimento muy interesante con niños de 2 y 3 añitos:
Puso una mesa larga, con alimentos de todos los grupos y en la misma cantidad; sin márketin; todos accesibles y colocados arbitrariamente.
Cuando despertaron aquella mañana los niños, les dio carta blanca para que cogieran de la mesa lo que desearan comer. (había chuches y huevos Kinder en cantidad suficiente para todos, como espinacas con gaarbanzo y leche)
Los niños que estaban malitos de la barriga, no tocaron nada.
El resto, sólo escogieron, a lo largo del día, la dieta más adecuada a sus necesidades; los que ya estaban para el alta, sorprendentemente, aquel día tuvieron la dieta, que cualquier nutricionista, sólo habría logrado elaborar, tras varios años de estudio y práctica; simplemente ¡Perfecta!; de hecho ¡Tomaron notas de aquellos diminutos sabios!
Por la noche en la mesa ¿Qué era lo que más había sobrado?
¡Chuches y huevos kinder!
¿Qué era lo que faltó, varias veces y hubo que reponer?
¡Pan!
¿Qué le ocurrió a aquel glotón, con sobre peso, que se puso ciego de chocolate, dulces y chuches?
¡Pilló tal empacho que los aborreció! Je. Pasó una noche muy chunga de retortijones… Al día siguiente le decía el trianero:
- Juan… ¿qué vas a querer desayunar hoy, campeón?
- ¡Cheche!… ¡peo, sin cocalao ehn! (leche, ¡pero sin colacao eh!
)
Entonces, trasladando la experiencia al campo de la seducción:
Asegúrate, con prioridad, de ser un alimento, lo más completo posible, moldea en lo posible también tu aspecto… Y no te preocupes, si a tu lado hay unas cuantas chuches con apariencia más vistosa; “De lo poco sobrará y de lo mucho faltará”
¡¡Y no seas demasiado golos@ eligiendo!! jejeje… Que después, con dolor de tripa… Las noches ¡se hacen muuuyy largas!
Sed el Pan… Y si alguien os rechaza, pensad en la sabiduria que encierran los refranes:
Quien tira el Pan… ¡un día le faltará!
Y:
¡Dame Pan!… Dame Pan, y si quieres ¡llámame TONT@ !
Juguetona.