Carta De Amor. Lunes, Feb 11 2008 

Pensé escribiros una carta a cada uno. No serían muchas, pero sí muy largas; ya sabéis cómo suelo divagar, enlazando pensamientos, dejándome llevar por las emociones, de una cosa, a otra, hasta perderme y, no recordar ya, apenas, ni a dónde quería llegar, ni qué quería decir… ¡Si es que pienso y siento a empellones!! Y es que, no termino de aceptar, que es imposible, por muy larga que fuera la vida y, muy paciente que fuese quien me escuchara, que no es nunca suficiente para expresar los infinitos matices de esto que bulle aquí dentro de mí, que no sé qué es ¡pero bulle!

Esta carta, que no es anónima, pero no lleva escrito el nombre de sus destinatarios, es para daros las gracias.

Un amigo, comparó hace poco el amor con el agua… ¡Me gustó!

Gracias por traerme agua a raudales, porque por ello, hoy mi alma es un manantial inagotable de amor, que va llenando, arroyuelos secos, para que puedan nadar de nuevo, alegres, como peces de colores, la fé y el respeto por la mujer de algunos hombres… Porque, he comprendido, que una mujer bienamada, tiene la magia de la alegría y la felicidad que da sentido y plenitud a la existencia de un hombre, mientras que una mujer herida, árida y seca, puede ser su perdición…

¡Sabéis que siempre quise ser maga!

Gracias por todas aquellas caricias, que me enseñaron a descubrir la pasión, como una cumbre altísima, después de escalar montañas de ternura… Porque aprendí el camino y, hasta allí puedo guiar al hombre que elija y, regalarle el paisaje, que desde allí se ve, como una Tierra Prometida…

Gracias, por enseñarme a base de sonrisas y besos locos, lo dichosos que pueden ser los reencuentros y las bienvenidas, porque así, me aseguro que sé cómo lograr que el hombre al que ame, quiera siempre regresar a mi lado…

Gracias, sobre todo a tí, al último en llegar y, que tanto tiempo, supongo que sin querer herirme, sujetaste fuerte mis alas y creaste para mí, la más preciosa jaula de cristal, porque hoy, puedo apreciar, en su justo valor, lo bello que es volar y así, hacérselo entender, a quien quiera compartir, libre y a mi lado, la inmensidad del cielo…

Gracias por haberme amado tanto y, de la mejor forma que supistéis; por permitirme sentir la grandeza de ser mujer en vuestros brazos; por descubrirme los secretos del sexo y el placer sin límites, como lo más infinitamente bello y limpio, de nuestra condición humana.

Porque muy pocas mujeres, pueden como yo, gracias a vuestra devoción al contemplarme desnuda, volver siempre a sentirse virgen, cada vez que se entrega al amor…

Gracias, a tí, que fuiste el primero, por abrirme las puertas del cielo, con tanta dulzura y mimo… Y a tí, que te bebiste a besos mi pudor… Y a tí… a tí… que lloraste abrazado a mí, nuestra primera vez …

No me olvido de tí, mi ángel de la guarda; que me has amado en silencio, creyendo que yo lo ignoraba… Una mujer ¡siembre sabe eso! y hoy te lo confieso… Gracias a tí, he sido musa de versos, protagonista de sueños, princesa de cuentos… Una estrella lejana, fuente de imposibles deseos… ¿cómo olvidarme de agradecerte algo tan bello? Quiero que sepas que sí que te quise… y que también es para tí, esta carta de amor.

Podría continuar, ¡bien lo sabéis!, pero sé, que aunque ocupara todas las páginas del blog, al final, siempre se me quedarían cosas importantes que deciros…

Sólo quería, escribir una carta de amor; A todos los hombres, que alguna vez me amastéis… Aunque fuese durante unos minutos sólo… ¡fueron minutos tan intensos!

Gracias a todos… Por hacer de mí una mujer bienamada… Por poblar mi memoria de recuerdos tan dulces, que me lleven a escribir, como una adolescente, mi primera carta de amor…

Juguetona. ;)

No Lo Vendo. Lunes, Feb 11 2008 

Es cierto que

todo es vendible.

Sólo hay que conocer a fondo al cliente.

Sí, eso es cierto.

Pero te digo yo, que

¡Hay cosas también que no están en venta!

Y yo ¡No las vendo!

Que sí, que seguro que tienen un precio…

¡pero es que yo no las vendo!

Ni siquiera… fíjate, ni siquiera… 

¡a cambio de un beso!

Juguetona.