Me gusta cuando sonríes;

tu sonrisa, es un arco iris

del revés

y, lo alegra todo

y, todo lo llena de luz y colores.

Pero no es por ella por lo que te aprecio .

 

Me gusta cómo me abrazas.

tu abrazo es un abrigo,

suave y calentito,

que me reconforta y me quita el frío.

Pero no es por eso por lo que te aprecio.

 

Me gusta cuando piensas en mí.

y me regalas emociones,

que no me espero.

 

Tus regalos y detalles, 

los grandes y los más pequeños,

trasforman un lunes cualquiera,

en un día de fiesta.

 Pero no es por ellos, por lo que te aprecio.

 

Te aprecio igual,

cuando tu gesto es severo.

Cuando te olvidas,

por las prisas, de darme un beso.

Cuando no adviertes

que tengo frío.

Cuando no hay regalos para mí,

en el saco de tus pensamientos.

Cuando no me escuchas,

las veces que no me entiendes.

Cuando te echo de menos.

Cuando te equivocas.

Cuando te siento lejos…

Es porque sí, que te aprecio.

Cada vez que pierdo la verguenza

y el miedo,

y al fín me atrevo, a desnudarme ante tí,

para mostrarte mis sentimientos,

(lo mismo los alegres,

como los serios)

No son reproches, ni halagos;

nada te pido, ni nada espero…

Sólo es que me gusta,

contarte desnuda,

que te aprecio …

Porque sí, y así, como eres…

¡Aunque no seas perfecto!

Juguetona.