Lo de ser “buena” o “mala” es más una actitud, bajo mi punto de vista, que una personalidad o carácter. Me considero buena persona, a veces demasiado, y quien me conoce me lo dice y repite hasta la saciedad, pero mi actitud con los hombres que acabo de conocer les hace pensar, por lo que me dicen, claro, jiji, es que soy un poco mala Así que ahí va,…
…mi actitud: escucho más que hablo. en realidad es por miedo a equivocarme, o decir algo inapropiado, pero al hacerlo, acaban diciendome siempre que soy misteriosa y que eso les atrae mucho no suelo ser yo la que llama en los inicios, en realidad es por timidez, pero creo que eso a ellos en el fondo les gusta sonrio mucho, pero digo poco
aunque me considero algo tímida, mantengo la mirada cuando intentan quedar conmigo suelo escaquearme mucho al principio pero sin cerrar las puertas, en realidad es por timidez y cague puro y duro, pero ellos acaban insistiendo. Suelo decirles: no, mañana no puedo, a lo mejor el viernes tengo tiempo. Y no les digo que les llamaré para confirmarlo ni nada. Si es que soy de lo peor, lo sé, jijiji
si no me llaman en varios días no hago preguntas, en cuanto me llaman les saludo como si fueran un amigo al que hace tiempo que no veo y que me alegra escuchar
si de algo no quieren hablar, no insisto, pregunto una vez nada más, si me dicen que no pasa nada, que todo está bien, sonrío, me alegro y sigo con el buen rollito
aunque ellos quieran pasar horas largas en las primeras citas conmigo, yo no!!! salgo corriendo cual cenicienta con sus zapatitos de cristal :S En realidad es por miedo a estar haciendo algo mal, ya sabes, cuanto más tiempo esté mostrandome a mi misma, más posibilidades de meter la pata…, pero a ellos parece que les encanta y después siempre quieren más, ainnnns!!!
al principio sobre todo no estoy atenta de ellos para nada. No les envío sms, ni mensajes, a no ser que sean de contestación a los que ellos me manden. Como mucho, si el hombre me interesa mucho, a lo mejor contacto una de cada 3-4 veces, pero siempre menos que ellos, ya te digo, por pura vergüenza, ains!
y cielo, de momento no se me ocurre más, pero vamos, que mi actitud general es la del medio-escaqueo. En mi caso es natural, pero quien sabe… utilizando algunas cosas conscientemente como estrategia del ahora sí, ahora no…. a lo mejor funciona!
Un millón de besos y ánimo, que tú vales mucho, pero muuuuucho!!!
Lo he recibido por un mailito que me ha enviado una amiga, (De las que no tienen precio) que siempre, siempre consigue arrancarme una sonrisa; Así que os lo cuento para ambientar nuestro vestuario
Dicen que en el Zoo de U.S.A - E.E.U.U.- Acababan de recibir un burro “Andalú”, (Por tanto seductor de arte, sin ningún género de dudas) que les envió la Junta de Andalucia, regalo de Chaves a Bush, por la última visita de éste a Graná …
Los responsables del Zoo, era la primera vez en su vida, que contaban con el lujo de un ejemplar de ésta maravillosa especie, por desgracia en peligro de extinción; y claro, ¡No sabían dónde colocarlo!
Tras una profunda deliberación, decidieron ponerlo junto a una cebra solitaria, con la secreta esperanza, que dada la fama de todo macho nacido en esta bendita tierra, pudiera darse el caso de la aparición de una nueva especie, con el cruce de la cebrita solitaria y el burro andalú…
Arrogante él, se hacía el desinteresado, mirando a hurtadillas a la hembra, que en su opinión no estaba nada mal, usando la técnica del misterioso
Ella, atraida, se le acerca coqueta y tímidamente realiza la apertura preguntándole con tono sugerente:
- Are you single??
A lo que el burro, dejando bien alto el pabellón, je, le contestó:
- ¿Que si yo “shingo”?? (Sonrisa traviesa) … Nena, ejpera que zepa cómo quitarte el pijamita ¡¡Y te vaj a enterá!!
Dicen que a la cebrita, ¡¡No se le quita la sonrisa de la cara!! jajaja … Y se la pueda ver, a todas horas, buscando ella misma, ilusionada y sin descanso ¡La dichosa cremallera del pijamita!
Y es que como decía Juán Ramón Jiménez, este burrito andalú:
¡Tié acero!… Acero y … Plata de luna ¡Al mismo tiempo!!
Aún me quedan estrellas en los ojos, de la pasada madrugada…
¡Qué bonita que está Sevilla por la noche!
Hechizada y sin ganas de dormir, caminábamos por El Puente, de regreso a casa, se suponía…
Pero esta semana, en uno de estos viajes al pasado, que me estoy dando el gusto de hacer, desde que comencé a bloguear, mi memoria activó un antiguo, antiquísimo fuego, que los celos infundados de aquel amor, por culpa de una notable diferencia de edad y mi falta de valor, para ponerme en contra de todo mi mundo, fui sofocando poco a poco, hasta reducirlo a unos rescoldos, que hace demasiado tiempo ya, dejaron de quemar, para pasar a dejarme ese pequeño escozor, que en el pecho, siempre terminan dejando, con el paso del tiempo, todas las historias de amor, cuyo punto final no pusimos nosotros, sino fuerzas mayores, que interpretamos como derrotas… Con el principio tan bonito que tuvo…
Faltaba poco para que amaneciera y puedo jurar, que iba más contenta que unas pascuas… Pero no dejaba de sentir esa necesidad de volverle a ver, que habian estado acuciándome todos estos días atrás…
Convencí a las chicas y nos pusimos en camino, hacia dónde mis ganas, o mi intuición, me decían que él podría estar ésta noche …
A él le encantaba la noche y cantar flamenco, si por él hubiera sido, haría años que habría dejado de ejercer su carrera, la misma que ejerció su padre y su abuelo, para dedicarse a cantar… ¡Tiene alma de bohemio! Pero ese sueño lo relegó a pasatiempo de fines de semana … También soñaba, decía, con despertar cada mañana a mi lado, y también lo cambió por despertar junto a distintas mujeres, de su edad, en cada fin de semana …
Llegamos a esa vetusta tasquita de Triana, donde cantan, quienes como él, relegaron sus sueños a pasatiempo …
Allí estaba… Mi niño grande…
Su pelo, que prematuramente, siempre había estado salpicado de canas, ahora se había vuelto casi por completo blanco …
Sus ojos, color de avellanas, me miraron, sin reconocerme al principio … Quizás tuviera algo que ver el nuevo color de mi pelo …
Estaba sentado en una silla de nea, a su derecha un chico tocaba la guitarra, y a su izquierda estaba sentada una mujer de sus años más o menos, calculé.
De pronto empecé a sentir, que no había sido una buena idea y a maldecirme por seguir moviéndome a impulsos… Comencé a preguntarme para qué fui hasta allí, qué quería yo y qué leches estaba buscando allí…
Supongo, hoy, que quizás comprendí, que tenía una deuda pendiente conmigo misma y quizás con él, y que ya había llegado la hora de saldarla.
Nunca supe, si aquel amor no prosperó porque me faltó coraje a mí, o le faltó fé a él … Necesitaba saber, si tuvo razón, para sospechar que lo que yo sentía no era amor, sino un capricho rebelde y si verdaderamente, eran sospechas tan díficiles de superar; si era egoismo infantil por mi parte, exigirle una fé, que no podía sostenerse, o simplemente, tuve razón yo, al pensar, como pensé, que le faltó valor para confesarme que realmente, sólo fui para él una tentación, a la que no supo renunciar y después se arrepintió, cuando entendió que aún era una niña y podría salir lastimada, porque el capricho fuera yo…
¿Fui el capricho o la caprichosa?
Esa pregunta me ha martirizado solapadamente, durante quince años … Necesitaba encontrar otra opción… Una opción que nos redimiera a ambos…
Nos sentamos en una mesita roja, bajita y redonda, exactamente frente suya …
Al cabo de pocos minutos, volvió a mirarme y yo le mantuve sonriendo la mirada… Sus ojos, perplejos, fueron convenciéndose poco a poco, que efectivamente era yo … Yo, con un poco más de edad, que la que él tenía cuando nos conocimos…
¡Dios mío! Qué sensasión más extraordinaria, la de los reencuentros … Ufff; sentí en la barriga, como García Márquez describe en El amor en los tiempos del cólera … Ya no me parecía apuesto, ni guapo… Ni me apetecia besarle los labios … Pero seguía queriendo a ese hombre, en cuyos brazos me sentí mujer por primera vez en la vida…
Nos levantamos a la par; aunque fui yo la que me dirigí hacia él, en busca de ese abrazo que nos debíamos…
Cruzamos las frases de cortesía, como mandan los cánones; me presentó a la mujer que le acompañaba, diciéndole que me conoció, cuando yo era una estudiante aún… A ella se le notaba que le importaba un pito cuándo me conoció, ni que ahora estuviera todavía más guapa que entonces, como iba diciéndole él… :
- ¿Estarás hasta casada, verdad?
- ¿Y tú? ¿Te casaste?- Le contesté
- ¿Qué dices, chiquilla?
- Pues lo que no quieras pa tí ¡No se lo desees a nadie, caramba! :)
Entre frases absurdas y piropos manidos, que aparentaban amistad cariñosa y antigua ya en el tiempo, sus ojos y los míos, que no han olvidado aquel obligado lenguaje, con el que acostumbrábamos a comunicarnos en presencia de los demás, años atrás, mantenían un diálogo más sincero y emotivo; los míos le contaban que se equivocó, que le quise de veras… Los suyos me decían, que aún podía exprimir amor, de aquel bohemio corazón, del que podía estar segura, fui dueña por más tiempo del que, herida, nunca pude imaginar…
Me quiso invitar a una copa, que rehusé:
- Bueno, vale… ¡Pero no te vas sin cantarte algo conmigo!
- No, no puedo de verdad… Llevo en la calle desde las séis de la tarde… ¡Estoy agotá!
Como si no me hubiera oido, puso una silla al lado del guitarrista, donde me sentó…
Y dándole instrucciones al oido, éste comenzó a tocar y él a invitarme, repitiendo mi nombre al compás, tocando las palmas y jaleándome a cantar, esa conocidísima melodía, que tantas y tantas veces habíamos cantado juntos …
Cantamos juntos, como si el tiempo no hubiera pasado … Aunque el tiempo sí ha pasado… En homenaje a un amor, que públicamente, sólo habíamos sido capaces de declararnos cantando, y cantando, quince años después, nos disponíamos a rearfirmar…
No sé ni cómo, el nudo que se me puso en la garganta, cuando escuché las primeras notas, dejó paso a mi voz… Pero mi voz salió, segura y fuerte, como una verdad, que no iba ya jamás a volver a poner en duda después de esta noche.
Me emocionó su voz rota, que apenas recordaba a aquella otra con la que me cantaba con sus treinta años, desgarrando de su pecho, lo que aún conservaba para mí dentro de él…
Cuando al final, volvimos a abrazamos, supe lo que me había llevado hasta allí …
Fui a reconciliarme conmigo y con él; en busca de un perdón, por lo estúpidamente insegura de mis propios sentimientos que fui para luchar por ellos y hacerlos valer en su día, cuando las dudas le atormentaban, completamente justificable, por la inmadurez de mis diecisiete años y por lo cobarde, desconfiado y cruel que a partir de aquella primera mañana, que no me llamó, comencé a verle y recordarle, para finalmente olvidarle…
Sin percartarme, de lo difícil que, también tuvo que ser todo para él, condenado, a justificar cada dia un amor, que era entendido como acoso, juzgado y castigado por amar a una niña, que realmente, no sabía lo que la quería, ni la embergadura de lo que nos había sucedido, ni a lo que esa relación, me obligaría a renunciar… ¿Cómo justificaría yo, hoy, amar y enamorar a un niño de diecisiete años?
Necesitaba perdonarme y perdonarle y entender así, por qué desde entonces, siento una total fascinación y a la vez un miedo abismal, por todos los hombres de pelo cano…
No hubiera sido justo, que un amor tan grande, como el que sentimos, hace ya tanto tiempo, quedara registrado en la memoria de mi corazón, ni el suyo, como un simple capricho…
Fui en busca de aquel pecho, donde ahora, después de ese abrazo, que tanto necesitaba, sé con certeza, fui una vez, ¡la primera!… A pesar de la incomprensión del resto del mundo y tantas zancadillas que nos pusieron… A pesar, que nos faltó valor, para defender aquel amor, que fue verdaderamente amor … Y no capricho… A pesar de sus años y los míos…
Fui a enfrentarme, por fín, con el primero de mis fantasmas … Para liberarlo de un purgatorio injusto y transformarlo en uno de los recuerdos más cálidos, de los que hacen más confortable los paseos que, últimamente doy por mi memoria…
Me ha costado encontrar en youtube, algún video con el tema que cantamos, pero al fín, he dado con uno, que se acerca mucho, al momento del reencuentro que viví, como broche de oro, a un viernes inolvidable…
Siento esas cosquillitas que suben desde los pies paaaraaa aarriiibaaaa, jejeje, y un montón de ganas de ¡pasarlo bien!!
He quedado a las 5 de la tarde ¡Como los toreros! jajaja. Aunque fijo, yo no llegue antes del las 6, jajaja. Es que quiero ponerme ¡Bien guapa! Que hace mucho no salgo de marchuqui …
Que sepáis, voy formando parte de un set (¿Se dice así no?) en el que la nota media ¡Es un ocho alto! jajaja. Pero ¡Cuidado! que no vamos en plan set, sino en plan alas ¡Con años de rodaje! jijiji.
Presiento que la tarde será larga y la noche, presumiblemente, mágica… Y que mañana no seré mujer pa ná Pero eso, ahora mismo, hoy… ¡da igual!
El cuerpo pide marcha ¡Y pienso dársela!, sí señor…
Así, que la entrada de hoy es para animaros a coger este finde con ganas ¡Y exprimiiirrrlo, como una naranja! ¡Hasta la última gota!
Hoy, Juguetona, está revoltosa, jejeje.
Tengo unas tremendas ganas de bailar y… ¡Jugar! Y desearía transmitiros a todos, estas cosquillitas, que despiertan instintos básicos…
Para ello, recurro a estas dos morenas raciales y apasionadas… ¿A ver quién se les resiste??
Me formuló esa pregunta, la última vez que nos vimos, cuando llegada la hora de despedirnos, no se quería marchar …
Con Él, no recurro a ninguna táctica, ni técnica de seducción…
Mi estrategia, si lo es, sólo consiste en recibirle siempre alegre, sin disimulos y despedirle contenta y confiada en su pronto regreso a mi lado…
Mientras tanto, voy recogiendo por mi camino, lo más bonito que voy encontrando; Voy llenando mis bolsillos de risas, de sueños cumplidos, de amaneceres mágicos pensando en él y en cómo disfrutaría, contemplando cómo las luces del alba, van rasgando la oscuridad, e invadiendo Sevilla con esta luz inigualable…
De tardes de paseo en bicicleta, hasta el Alamillo, siempre verde, como sus ojos; de la paz del lago donde nadan los patos, como su mirada, cuando me cuenta sus cosas, donde nado yo, mientras le escucho en silencio…
Me voy llenando de luz, de aromas a jazmines y naranjos… De madrugadas de tertulia con mis amigos… De domingos de fútbol, de siestas en el sofá oyendo música… De pequeñas locuras, e inconscientes travesuras… De besos encendidos, de algún amante ocasional…
Me lleno de fuerzas y ganas de vivir, para cuando él vuelva, coja las que necesite para seguir luchando…
Vacío mis bolsillos sobre sus manos siempre abiertas… Y sobre ellas, dejo caer todos los trocitos mejores de mi vida, como si fueran pétalos de rosas… ¡Le encanta a él ver llover sobre sus manos los pétalos, que he ido atesorando sólo para él!!! …
No hay truco, ni trato, ni táctica, ni técnica… Sólo es que se ha convertido en el mayor placer de mi vida, verle regresar de cuando en cuando a mi lado… Observar sus ojos inquietos, buscándome entre la gente, orientándose por el sonido de mi risa, guiándose por la luz, que siempre dejo encendida en mi corazón para él, como un faro luminoso, para que no se pierda, para que siempre me encuentre…
Me encanta cómo resplandece su mirada y su gesto, cuando me ubica… Cómo aligera el paso, cómo va abriendo sus brazos, a medida que se acerca más y más hasta donde yo, siempre, siempre le aguardo, con los bolsillos rebosantes de preciosos tesoros, que fui encontrando a mi paso, mientras él no estaba…
No es ninguna estrategia… Es que soy absolutamente feliz cuando le veo volver … Y absolutamente feliz, cuando se marcha tan lleno de mí…
Yo sé, cada vez que nos despedimos, que puede ser la última, que a lo peor, no vuelvo nunca más a sentir el placer de su regreso… O que llegue ese día, que vuelva tan tarde, que se encuentre, que otro llegó y se llevó los pétalos de rosas que voy guardando en mis bolsillos… Lo sé, pero no me importa… Porque nunca usé técnicas ni tácticas para que él viniera o se fuera, ni tampoco nunca le esperé … Mi estrategia fue, quedarme dentro de él… Formar parte inseparable ya de él … Esconderme en un rinconcito pequeño y profundísimo de su corazon, tan profundo y tan pequeño, que no le estorbe nunca para amar, si encuentra un nuevo amor … Ni le duela demasiado, si algún dia al volver, encontrara mis bolsillos, completamente vacios para él…
Una amiga que necesita hoy mimitos y yo no puedo abrazarla, como quisiera, porque ella vive pasando Despeñaperros… :( Y hasta allí, no puedo, por más que lo desee, llegarme en un momentito para acurrucarla…
Una amiga, que es una luchadora nata y sé que no se va a rendir tan fácilmente, ante unos pocos obstáculos, entre ella y su sueño de amor …
Una amiga, que le gusta mucho, una de mis canciones favoritas, aunque no es del sur…
Si es posible, como dicen, que a través de las palabras, pueden traspasar mis sentimientos las fronteras de la distancia… Con éstas que te escribo, te envío, junto con la canción que me dices, tanto te gusta, fuerzas renovadas, hace bien poco en mi corazón y esperanzas recien nacidas, junto a mi cariño y mi fé en tí…
Que no te quepa la menor duda, amiga mía, que no es sólo el título de una canción; que verdaderamente creo que:
Avanzaba, a duras penas y contrariada, entre los enormes charcos de agua, que la inesperada lluvia torrencial, había formado sobre las calles, casi siempre secas y calientes de Sevilla…
El cielo, como un amante apasionado y anónimo, se abrió para descargar, casi con furia, toda el agua que, secretamente había ido acumulando en su interior…
Mi paragüas, estrambóticamente grande para mi estatura, bajo el que pretendía guarecerme, no servía para nada más que suavizar un poco la embestida, casi salvaje, con que esa agua de lluvia, retenida tanto tiempo y al fín libre, golpeaba sobre mi cuerpo menudo…
Caminaba con extremada precaución, para nada… Sentía empapadas, la espalda y las piernas… Los pies y el cabello chorreando… Y me dolían las manos, por el esfuerzo de intentar sostener aquel paragüas enorme, en la posición adecuada, como un escudo de papel, según cambiara la dirección del viento…
De pronto, en medio de aquel aguacero, que parecía provenir de los infiernos, en vez del cielo, me ví con quince años, volviendo del instituto donde estudiaba, a mi casa para comer… Me ví caminando por aquella callejuela estrecha y larguísima, que llegué a conocer mejor que la palma de mis manos, a fuerza de recorrerla cuatro veces al día, durante cuatro años… De los cuales, en los dos últimos, el cielo había permanecido obstinadamente cerrado, castigando los campos de mi tierra y a mi gente, con una sequía cruenta e inmerecida…
Recordé, cómo aquella mañana, al salir de casa, el aire olía distinto… Y en el frío que me calaba la ropa, podía sentirse una humedad, que nos hizo, a mí y a todos los viandantes mañaneros con quienes me cruzaba, mirar hacia arriba con esperanza…
Recordé, que todos llévabamos paragüas, nuevos y relucientes en las manos… Deseando tener ocasión de estrenarlos al fín… De verlos adornando las viejísimas calles de Sevilla y llenarla de colores…
Me ví, de pronto, en aquel mediodía, por aquella callejuela estrecha y larga, cuando finalmente el cielo se abrió, o se desgarró desde dentro y comenzó a llover, con la misma fuerza desmesurada, Oyendo a los adultos repetir, que lo que al cielo se pide, del cielo baja… y cómo todos los niños que volvíamos a casa, contagiados por la alegría, en un divertidísimo mimetismo grupal, cerramos nuestros paragüas nuevos, y nos dejamos empapar de aquella agua helada, abriendo nuestros brazos y ofreciendo nuestro pecho, sin escudos, ni vanas resistencias al firmamento, para recibir como un regalo, el don de vida que encerraba celoso en su interior… Y toda la calle, rejuveneció y se hizo milagrosamente ancha… llenándose de risas infantiles y chiquillos chapoteando sin miedo en los charcos… Chorreando… De agua y alegría…
Entonces, desfiando a mis años y al tiempo que se empeña en robarme la niña que fui y que quiso quedarse en mi corazón y no marcharse en ese tren de la madurez, que pasa para llevarse, engañados, a los niños que fuimos, a dios sabrá que lejano destino, donde a la memoria, tanto le cuesta llegar; cerré mi paragüas, riéndome en la cara de un martes, donde absolutamente todo, me había salido al revés, en el que volvía a casa chorreando, sin haber logrado lo que me hizo salir aquella amenazante mañana, como una niña, impulsiva, inconsciente e imprudente, jajaja… ¡Volvía con las manos vacías! Pero, qué bonito poder volver con las manos vacías, la memoria hasta las trancas de recuerdos y el corazón repleto de sueños por conseguir… Qué bonito fue, poder abrir de nuevo mis brazos, bajo la lluvia y poder ofrecer el pecho descubierto al cielo, para que me mande, todo cuánto tenga guardado para mí… Que aquí sigo yo, recibiendo agradecida sus dones… Creyendo con una fé, deliciosamente infantil y peligrosa, quizás, que todo cuanto he pedido al cielo, el cielo me lo mandará… Y que tiene que ser necesáriamente bueno, todo lo que del cielo baja…
Regalo: Lo que se da a alguien como muestra de afecto o agradecimiento, sin esperar nada a cambio.
A mí me encanta recibir regalos, pero los que son muestra de afecto.
Los que vienen por agradecimiento… ¡No son lo mismo! Para mí, esos, ¡No son regalos!
Hace falta ser valiente para hacer un regalo a alguien porque sí y ¡Sin esperar nada a cambio!… Como muestra de afecto exclusivamente…
Por eso, quizás, se inventó el dia de los enamorados, el de la madre, los santos… Son una excusa perfecta, una cuartada ideal, para aquellos que aman a alguien y no saben, o no se atreven, o no les conviene mostrar su afecto…
Claro que esto es un arma de doble filo… El obsequiado, no sé si todos, pero yo al menos, estoy al loro para discernir, entre regalos de agradecimiento y compromiso, de los que sean verdaderas muestras de afecto… ¡Verdaderos regalos!
La diferencia es tan clara, como entre escuchar un “Te quiero” que surge espontáneamente, en cualquier momento e inesperadamente, sorprendiento tanto a quien lo dice, como a quien lo escucha, de esos “Y yo también te quiero” como respuesta agradecida y casi por educación… ¡No hay color!
El primero te deja un calorcillo en el pecho, un no sé qué alegre, que te conmueve, mientras el segundo, te provoca cierto escepticismo, que te deja un saborcillo amargo… No sé si me explico bien, pero todos los que améis a alguien, creo que sabréis a lo que me refiero…
El sábado recibí muchos regalos… Muestras de afectos todos… Algunas muestras más grandes que otras…
Mis compis una cafetera eléctrica para mi despacho.
Este presente, yo lo valoro, porque muestra un interés en velar por mi salud, claramente en peligro, por los terribles efectos diuréticos, que el café de la maquinita, tiene en mi organismo, jeje; Por lo tanto, esa cafetera, para mí, es un “te queremos” que me emocionó profundamente… Aunque hoy, que les tengo haciendo cola, con sus tacitas en la mano, esperando su turno para echarse un cafelillo, (Del paquete que yo he comprado), empiece a dudar, si en lugar de un regalo, no fue una de las mejores inversiones que han hecho en su vida, dado que en un par de semanas, a este ritmo, ya habrán amortizado los diez euros, que ya me he enterado pusieron por cabeza… (Si hubiera sido por cara en vez de por cabeza, más de cuatro ¡Deberían haber puesto el triple! ) Pero en fín… Sólo es una duda, que nos asalta muy a menudo, cuando recibimos obsequios en fechas señaladas…
Me han regalado más cositas:
Un juego de tazas con el escudo del Sevilla, un pijama, motivo de pitorreo entre mis hermanos, cuando desvelaron mis cuñadas que era ¡la talla 12 de niños! y que se llevaron a mi sobrina Marta (!12 años!), para que se lo probara por mí y que cuando comprobaron que le quedaba un poquito corto, no tuvieron duda que a mí (Lo menos que se despacha en cuñada) me quedaría de arte
Cuando lo estrené, el cachondeo fue mayúsculo, ¡me quedaba un pelín largo! ¡Ya es mala pata! :( Eso les dio pie para rematar la gracia, alegando, que no perdiera la esperanza todavía, de que al fín, yo diera ese famoso estirón, que llevo anunciando, ¡desde la edad de mi sobrina Marta! ¿No son adorables? Las perdono, porque el pijama es precioso… ¡No tienen gracia! je ¡Pero sí un gusto exquisito! Y son dos hermanas para mí… Que soy la única chica y siempre deseé tener una hermana… Entre las dos ¡Hicieron realidad mi deseo, por duplicado!
Además he recibido un libro, un pantalón de cuero chulísimo , que me da un aire a la Olivia Newton John, la de grease, ¡desde lejos, eh!… De cerca y con un casco de moto, que también me han regalado, recuerdo más ¡A la hormiga atómica! (Según mi amado padre ) Vale papi. ¡Yo también te quiero!
De todos los regalos, destaco tres, que para mí han sido especiales:
El diploma que con sus manitas me hicieron mis sobrinas, por el mérito de vencer mi dependencia al tabaco, después que ellas me lo pidieran con lágrimas en los ojos, porque se habían enterado que el papá de una amiga se había muerto por culpa de fumar… Estaban muy asustadas cuando me dijeron:
Si nos quieres tanto, como dices, ¡No fumes más, tita! ¡Hazlo por nosotras!Imagina lo triste que estaríamos sin tí…
¡Por ellas lo hice! :D Esfuerzo, ampliamente recompensado con ese título precioso… !Esa muestra gráfica de verdadero afecto!!
Destaco el esfuerzo de mi hermano pequeño, que vive en Madrid, para concederme el deseo de estar todos juntos, por lo menos ¡Un día al año! Porque además de los kilómetros, tuvo que hacer las paces con mi hermano mayor, con el que estaba mosqueado, desde semana santa… ¡Mucho tiene que quererme, para bajarse del burro que se había subido!!
Y el tercero… Me ha impresionado muchísimo… Es el regalo de un amigo, ¡Me ha desbordado! …
Un amigo, que sabe, que a cambio, no recibirá lo que él desearía… Que sabe que a pesar de adorarle y necesitarle cerca en mi vida y haber puesto todo mi empeño, no he conseguido enamorarme de él…
Él tiene un oido aquí y el otro ¡mirando pa Logroño! y pierde el ritmo hasta moviendo el azúcar con la cucharilla en la taza del café, jejeje… Y sin embargo, para acoplarse en este día a mi familia, donde hasta el perro canta con cierto compás, para integrarse en mi familia (Que le miraban de reojo por su condición de bético, ji) y sentirse más cerca de mí, ha estado preparando con mi sobrino Dani a la guitarra, (Lo cual es rizar el rizo del más difícil todavia)… porque es el único guitarrista del mundo, que quien canta debe cogerse a él y no al revés ) una especie de rumba de Mecano (Sí… Una especie de rumba… Porque rumba, rumba… ¡No fue, desde luego!) Pero salió algo, verdaderamente bonito… Después de hacerme saber, que sevillista no piensa volverse, bajo ningún concepto, pero que si tiene que ser mi amigo solamente, no ahorrará esfuerzos ¡En ser el mejor!
¡Lo es! Y el día que se enamore de otra mujer y sea correspondido como dios manda, estoy segura que será la única mujer a la que yo envidie en el mundo…
Oyéndole, sentí más amor, del que nunca pensé sería capaz de sentir por alguien, cuya sangre no corriera por mis venas…
En un trozo de canción, a él, altivo y orgulloso, siempre riéndose y con un humor a prueba de bomba, se le quebró un instante la voz emocionado… Y a mí… Se me quebró el corazón de quererle tanto… Pero no de la forma que él quisiera y que por derecho, le correspondería… Pero, por mala fortuna, para ambos… No es por derechos, ni méritos, por los que las personas nos enamoramos… ¡Aunque así debería de ser!
Me faltó un regalo… Un regalo de la providencia…
Un Maestro sabio, un mago, un dios… Alguien que me enseñara cómo lograr que éste hombre, que me ve como una rosa, que tan bien entiende y cuida las rosas, no termine invariablemente herido por las espinas de este tallo, que estúpidamente arraigó en otra tierra… Probablemente en una quimera…
Sería un auténtico regalo justo ahora… Ya no por mí… sino por Él… Porque aunque fuera mi día… Él es ¡El auténtico Santo!!
Acabo de rechazar una noche de sábado con un chico, que parece salido, quiero decir sacado, jeje, de un calendario de bomberos… Lo he cambiado por una cervecita esta noche cuando acabe aquí…
¡Por dios! ¡Me ha tentado más la posibilidad de descanso!! ¡Espero que sea algo transitorio! jejeje.
He decidido dejarme querer un poquito… Desconectar… Esta semana ¡Ha sido de alto voltaje! ¡Más emociones intensas y diferentes, no pueden darse en sólo 5 dias!! Mi corazón necesita paz… y mi body un buen sueño reparador… No quiero ser blandengue… Pero ¡Leñe! ¡Habría que ser de acero para sobrevivir a este ritmo! jejeje.
Tengo tanto fuego en el corazón, ahora mismo, que francamente me preocupa qué ocurrirá si alguna vez me enamoro así de esa forma tan salvaje que cuentan que pasa una sola vez en la vida, jejeje… ¿Qué será de mí?
Me voy… Huyo a mi guarida secreta, a beber de esa olla de puchero repleta de poción mágica, que tiene mi familia, escondida en el pecho para mí… Como una Astérix sevillana, me voy a mi Aldea secreta a recuperar fuerza y seguridad, jejeje…
Hacia tiempo que no estábamos todos juntos… ¡Y me apetece muchísimo! Para ser sincera ¡Les necesito!
Esta noche, sólo una cervecita con este chico, que me presentaron el viernes pasado y parece que quiere profundizar en la amistad… ¡Ya veremos! jajaja
Mi corazoncito, me parece que, en estos momentos, no sobreviviría a una noche de sexo salvaje, jejeje ¡Espero que tenga piedad conmigo!! ¡Está tan bueníísiimooo!!
Patinadora, he estrenado hoy un perfume que se llama BULGARI… Mmmmm… He decidido serle infiel a flower con él… ¡Se lleva extraordinariamente bien con mi piel! jaja… ¿Llevará feromonas?? jiji… Despierta mi sensualidad … ¡¡Veremos esta noche qué efecto produce en tíos buenos!! jajaja Mañana por la mañana, si sobrevivo, :D Si puedo ¡Os cuento!! jejeje.