Bulería: De burlería, burla, o de bullería, bulla, griterío, jaleo.

Es un palo bullicioso, festero y alegre.

Se distingue por su ritmo rápido y redoblado compás que se presta más que otros cantes al jaleo y las palmas.

Con frecuencia interviene como remate de otros cantes, principalmente de la soleá, aunque también suele ser el baile con el que se remata toda juerga flamenca. En este caso, se reúne todo el cuadro en el centro del escenario en un semicírculo y, de uno en uno, los intérpretes van saliendo a bailar una parte de la pieza. Normalmente, se comienza con una llamada y se termina con la salida, con la que el bailaor regresa al puesto que ocupaba en el círculo.

Es un baile repleto de intuición por parte del artista que le permite mucho lucimiento y gran comunicación con el público, porque es el estilo que admite mayor improvisación. El compás juega un papel fundamental en esa libertad de movimientos espontáneos, graciosos y pícaros. Se requiere dominio de los contratiempos, riqueza de pasos, velocidad y fuerza en los pies si se quiere zapatear y expresividad absoluta en los brazos, en el cuerpo e, incluso, en la cara. A veces, se meten por bulerías pasos de otras danzas folclóricas y populares, aunque con un toque de guasa o de burla, y es el único palo flamenco que admite saltos en la interpretación masculina.
Tiene el mismo compás que la soleá, pero mucho más rápido.

 Los desplantes en este baile son iguales que las alegrías cuando terminan y entran en bulerías y su rasgueo, también lo mismo, aunque haya alguien cantando.

Tienen su núcleo en Utrera, un pueblo de Sevilla. Aunque nació en Jerez.

Sus letras han de dotarse de mucha fuerza en la interpretación.

Dentro de su heterogeneidad pueden destacarse las bulerías al golpe y las bulerías ligadas. A las primeras se les llama también bulerías por soleá y son de ritmo más lento. Las segundas son trepidantes.  Y desde hace unos años está de moda interpretar por bulerías letras de canciones y coplas que en su origen no son flamencas, siempre y cuando se diga bien la letra, ajustándose a un compás exacto…

En mi tierra te enseñan, desde pequeñitas, a sustituir las lágrimas por bulerías, para curar el mal de amor, o penitas del desamor… ¡Desde pequeñitas! ¡Con dos pares! :P

Ojalá os guste… A mí ¡Me deja, como nueva!!   :P