Por la magia del deseo,
dibujaré una luna llena,
otra vez en nuestro cielo…
Se harán de nuevo
charquitos de estrellas,
mi cuerpo y tu cuerpo
y nuestras ansias de amar,
donde al fín navegaremos,
perdiendo el miedo
que nos hizo ayer naufragar…
Elevaremos anclas
de este viejo sueño,
poniendo rumbo a la realidad…
Bastarán mis ganas
para inflar, como velas
replegadas, tus anhelos,
sin frenos que detengan,
la tempestad desatada,
en el mar de los deseos…
Te llevaré en volandas,
por mi ser, a un crucero,
y no quedará una playa
que no te empape de mis besos…
ni arena caliente y blanca,
que no explores con tus dedos…
Será una noche larga
de travesía por mi cuerpo
y tempestades de tu alma,
calado hasta los huesos,
de la pasión desatada,
contenida tanto tiempo…
Inventaré por tí un juego,
¡Será, esta noche, mágica!
Y cuando amanezca de nuevo
la mañana limpia y clara,
soltaré de nuevo amarras…
me marcharé en silencio,
como la luna en la alborada…
En busca de otros sueños
que inviten a la magia…
En busca de otros puertos
donde desenterrar las anclas…
Pero esta noche… Marinero,
¡Adéntrate en mis aguas!
¡Húndete en mi cuerpo!
convertido,
para tí, de nuevo…
en charquito
de estrellas blancas…
Juguetona.